19/11/2006
Vida a las puertas del desierto
Namibia
Fotos de Sebastião Salgado
Texto de Pere Ortín
Sebastião Salgado ha viajado a Namibia dentro de su proyecto “Génesis” para acercarse a la tribu de los himba, que habitan un territorio árido, de sierras escarpadas y mesetas agrestes que se extiende a las puertas del desierto de Namib, en el norte del país. Los himba afrontan ahora una nueva amenaza: la construcción de una gran presa hidráulica pone en peligro las tierras, la forma de vida y la supervivencia de los últimos 12.000 pastores nómadas del pueblo Himba que quedan en Namibia

Unos himbas de Orutanda recogen agua en las cavidades excavadas en el terreno, en la región de Kaokoland.
El pueblo himba ha superado los sucesivos golpes que ha ido recibiendo en los últimos decenios. Han recuperado sus rebaños de las terribles sequías que han sufrido, la última, a principios de los años ochenta del siglo pasado. Ha superado también los desastres de haberse visto implicados en la guerra entre las fuerzas revolucionarias namibias del Swapo y de las implicaciones internacionales de Sudáfrica, Angola y Cuba. Ha superado, además, el hecho de verse salpicado por el conß icto interno de Angola. Parecía que, con la independencia de Namibia, en 1990 y la reciente paciÞ caci ón de la ex colonia portuguesa de Angola, el pueblo himba podría recuperar una relativa tranquilidad. Parecía que incluso podía llegar a beneÞ ciarse de la incipiente llegada del turismo a su zona y de una cierta apertura al desarrollo que siempre, de una u otra manera, llega tras ese turismo. Así, en los últimos años, el pueblo himba se ha hecho relativamente conocido internacionalmente. Sus formas, sus costumbres, el atractivo visual de sus gentes y su mundo o su particular manera de vivir en un territorio tan difícil lo han hecho popular como un destino turístico bien identiÞ cado y exitoso. De hecho, su imagen ha sido, por ejemplo, protagonista de grandes campa ñas publicitarias internacionales de marcas tan conocidas como la automovilística Volks wagen o la de complementos de viaje Samsonite. Kaokoland es el atractivo mundo del pueblo himba. Sierras escarpadas y mesetas agrestes. Barrancos resecos y montículos erosionados. Arbustos y matorrales bajos con pastos estacionales en las mesetas. Cursos de agua y lagunas llenas de vida. Montañas redondeadas de arenas conglomeradas. Se trata de una de las regiones más duras y resecas de Namibia y uno de los mejores lugares del mundo para observar la luna al disponer de uno de los cielos más limpios del planeta. Es la región menos visitada y accesible de un país hoy tan turístico como Namibia y que dispone de uno de los parques nacionales de fauna más importantes y conocidos del mundo, Etosha. La fauna de la tierra himba es tan abundante como diversa.
de: M Candelaria de Armas Padron | 11/10/2008
Hola soy una apasionada de los animales, paisajes, creo que ese país brilla por sus costumbres y naturaleza. Tendrían que dejarlos como está, respetando ante todo a sus gentes, y luego a la naturaleza. Pues ya se sabe que donde entra la mano del hombre blanco, casi siempre destruye todo lo maravilloso que hay en ese país. Aunque sea repetitiva, desde sus gentes a su naturaleza, Dios quiera que nunca se realice nada, para que todo siga igual, y lo podamos disfrutar através de este fotógrafo tan maravilloso, o también viéndolo como turistas. Un saludo de alguien que ama la naturaleza y quiere lo mejor para ella.









