Sobre ellos...
"Los hombres huyen de las emociones"

No le gusta a Nani Marquina generalizar sobre los hombres, pero sí reconoce que ellos “son diferentes en todo”. La diseñadora y empresaria ha alcanzado una madurez que le permite mirar con perspectiva y experiencia al otro sexo. “En el aspecto laboral, la mujer tiene una capacidad de reflexión, en general, más acusada que los hombres. Ellos son más impetuosos, les gusta más la acción y son más resolutivos”, aunque ella, asegura, también tiene “comportamientos bastante masculinos, porque a mí también me gusta la acción”.
Pero no es una cuestión de quién llega antes a un punto, sino de quién llega mejor, explica Marquina. “Las mujeres nos entretenemos en cosas que aparentemente no son importantes. Tenemos que hacer esto, lo otro; ellos van directos. Una mujer llega más tarde, pero en mejores condiciones, y un hombre llega tal vez mucho antes, pero hecho polvo. Una cosa no es mejor que la otra, depende de lo que se busque”.
Del sexo opuesto no envidia demasiadas cosas, tal vez su supuesta valentía. “Yo soy muy miedosa. Esas fantasías que tenemos las mujeres del tipo ‘me da miedo viajar sola’, y siempre he pensado que los hombres no lo tienen o a lo mejor lo disimulan. En todo caso, no tienen la etiqueta de débiles que tenemos nosotras”.
Cree la diseñadora que, “en general, los hombres huyen bastante de las relaciones con los demás, porque las relaciones implican emociones y ellos huyen de las emociones”. Concede que no se puede generalizar, porque hay hombres muy emocionales, como es el caso de su pareja, el fotógrafo Albert Font.
¿Y qué necesitan ellos? ¿Qué les falta en su urdimbre? “Comprensión. Que comprendan que las cosas son diferentes, que han cambiado. Que comprendan lo que está pasando, su entorno. Es como si les faltase información, me da la sensación de que no son muy observadores”. Y cita a su pareja como ejemplo: “Los fotógrafos son observadores, pero, a veces, cuando viajamos, me parece que yo me percato de más cosas que él. Creo que ellos van con orejeras y nosotras nos distraemos más y atrapamos más información. La sutileza de las mujeres nos hace mirar con otros ojos”.
Pero también la condición femenina tiene sus aristas, algunas muy afiladas. Nani es la segunda de cuatro hermanas –una de ellas, Carlota, es su directora de arte– y reconoce que “cuando falta una, las demás criticamos a la que no está. No podemos evitarlo, nos pasamos la vida así. Esto no lo hacen los hombres, para ellos es perder el tiempo. A nosotras nos reafirma”.
¿El secreto para que dure una pareja? “El respeto. Y la comunicación. Estas parejas que dicen: ‘No me atrevo a decirle tal cosa a mi marido’ o al revés..., eso es fatal. Y lo digo por experiencia, porque con el tercero ya conocía el percal. La incomunicación es lo que mata todas las relaciones, tanto en la familia como en el trabajo o con los amigos”.
Y la creadora propone entrenarse a fondo en esa comunicación con la pareja, porque “cuando aprendes a decir las cosas en un ámbito, sirve para todos”.
Es Nani fiel amiga de sus amigos, y entre estos se incluyen antiguos amores. Su exmarido trabaja en su empresa, que ella concibe como una gran familia. “Somos muy amigos. Nos separamos en una época que estaba tan en boga el destape como el divorcio. Fue a las primeras discusiones, así que no entramos en aquellos dramas que llevan a que se rompan las relaciones para siempre. Pero en la vida nada es plano, todo son subidas y bajadas”.






