El primer dilema
El tiempo de los hijos

Olga García Delgado juega con sus hijos Pablo (7) y Lucía (4) en su casa de Aspe (Alicante). El padre es el ex futbolista del Barça Asensi
“A la hora de la verdad, te das contra la pared”
Se solivianta cuando oye hablar de las medidas de conciliación de la vida familiar y laboral. “Te cuentan lo que dicen las leyes como si viviéramos en un mundo idílico donde los trabajadores tenemos un montón de facilidades para criar a nuestros hijos. Pero, cuando llega la hora de la verdad, te das contra la pared.”
Olga ha trabajado durante 16 años para un gran banco. En ese sector se pide a los empleados que estén dispuestos a desplazarse geográficamente según las necesidades de la empresa. Para ella nunca fue un problema. “Con mi primer hijo, no tuve ningún problema. Me reincorporé a mi puesto de trabajo tras el permiso maternal y no falté ni un solo día. Con la segunda, se complicó la cosa.” Justo al terminar la baja, su marido tuvo que ir a trabajar a otra comunidad. Se vio sola, con dos niños pequeños, y solicitó una reducción de jornada. Recuerda que sus propias compañeras le advirtieron que era un riesgo, que después lo pagaría.
Seis meses después, solicitó una excedencia de año y medio. “Con el argumento de que, si mi marido podía mantenernos ese tiempo podría hacerlo en el futuro, me sugirieron que lo mejor era que finiquitara mi contrato. Fue una situación muy brusca porque yo me cerraba en banda. Quería una excedencia y tenía derecho a ella. Después de tantos años de ajustarme a lo que la empresa necesitaba, no entendía que se resistieran a adaptarse a mis necesidades familiares.”
Tras la excedencia, y viendo que el trabajo de su marido le exigía seguir en Alicante, solicitó un destino allí. “La respuesta fue que no había ningún puesto disponible que se ajustara a mi perfil. A regañadientes te dan lo que la ley marca, pero, si lo pides, pasas a ser un elemento problemático que es mejor sacarse de encima. Al final, tienes que elegir.
Olga García Delgado 37 años. Dos hijos: Pablo (7 años) y Lucía (4)









