04/05/2008

Memorias del este

Texto de Celia Traviesas
Fotos de Paco Elvira
Los inmigrantes procedentes de Europa del Este son recibidos con profusión de tópicos y prejuicios, como si perteneciesen a un difuso país común. Pero en realidad lo que más les une hoy por hoy es la experiencia de haber pertenecido a la Unión Soviética
Dimitri Tchernev, en la cámara frigorífica, a 20 bajo cero

“El concepto de Este es en sí mismo geográfico, político y cultural”, dice la profesora de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona, Carme Ferré Pavia. En realidad, para quienes estamos en el extremo oeste de Europa, Este es todo lo que nos queda al este; ya se trate de Europa Central, como es el caso de Polonia y la República Checa, o de Europa del Norte, como es el caso de Lituania.
En principio, el lazo de unión más importante entre la inmigración que llamamos del Este es el religioso, porque la mayoría son cristianos ortodoxos y comparten muchas tradiciones. Tanto búlgaros como rumanos celebran, por ejemplo, la llegada de la primavera regalando a las mujeres unos pequeños amuletos llamados martisor (en Rumanía) o martenitsi (en Bulgaria), símbolo de agradecimiento y amor. También el idioma es un nexo de unión, porque excepto el rumano –que es una lengua latina– y el húngaro –que, como el euskera, nadie sabe de dónde viene–, el resto son lenguas eslavas y utilizan el alfabeto cirílico. Pero sobre todo, como explica el antropólogo Miguel Pajares, la inmigración búlgara, rusa, checa, serbia o ucraniana comparte un hecho clave, “que se produce en la misma etapa y tiene como punto de arranque la desarticulación del bloque socialista”.
Existe, no obstante, una gran parte de la inmigración procedente de la Europa del Este que se semeja más a ese otro tipo de migraciones no cuestionadas socialmente: las voluntarias, las de la búsqueda de experiencias nuevas, las de la gente a la que le gusta vivir con esa sensación de estar de paso que muchos artistas consideran esencial para su trabajo. Dimitri Tchernev, búlgaro de 41 años, forma parte de este grupo de gente que explora el mundo motivados por “una mezcla de deseos de aventura y realización personal”.
Hay muchos estudiantes checos y polacos en las universidades españolas, así como músicos, deportistas y profesionales alimentando la vida cosmopolita de nuestras ciudades, especialmente en Madrid y Barcelona. En uno de esos pisos compartidos, repletos de jóvenes procedentes de múltiples nacionalidades, vive Verónica Prudikova. Tiene 26 años y ha decidido quedarse en España porque, entre otras cosas, hay mucho más ambiente y posibilidades de diversión que en Karlovi Vary, su ciudad en la República Checa. Pero esta tendencia de viajar y desarrollar talentos fuera de casa no es exclusividad de los últimos años. Miroslaw Jozef Sroka, de 49 años, lleva casi 20 en España trabajando en el mundo editorial como diseñador, y no porque en su país no tuviera trabajo. De hecho, en Polonia viajar era casi tan normal antes de la caída de la Unión Soviética como lo es ahora.
Dimitri Tchernev en Sitges, patinando con su compañera Vicky
En la ONG Setem, donde trabaja
Sociedad anterior 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | siguiente
de: Carlos Mena | 25/11/2008
Parece un reportaje realizado por una periodista becaria sin capacidad de análisis y sin llegar al fondo de las cosas.
de: Sergeï Kopajti | 11/09/2008
Excelente artículo. Eso de que nunca el checo, el eslovaco y el polaco han utilizado el cirílico es incorrecto. Croacia, antes de independizarse de Yugoeslavia, hablaba el serbo-croata (el cual era latino y cirílico). Yo, que soy croata, entiendo perfectamente el polaco, el checo y el ruso. ¿Para pensar, no?
de: Sergeï Kopajti | 11/09/2008
Las tribus eslavas fueron creadas por la madre Rusia. Tanto polacos como serbios, croatas, eslovenos, búlgaros, ukranianos, checos, eslovacos, húngaros, rumanos, bielorrusos y rusos principalmente, son eslavos cuyas lenguas son casi iguales, a excepción de pequeñas variantes. Algunos hablan cirílico y otros lo reemplazaron por el latín, que en si es lo mismo. No mezclemos, por favor, cultura / tradición con políticas compartidas. Si bien Rusia y Ukrania compartieron la URSS, no significa que un desplazamiento de los demás. Tal vez las demás fueron mas inteligentes.
de: Sergeï Kopajti | 11/09/2008
No es más grato e inteligente pensar y dividir el régimen soviético de las distintas y a la vez similares culturas eslavas, cuyo asentamiento de tribus eslavas se remonta a los siglos IV-VI d. C., siendo éstas creadas por la madre Rusia. Es el caso de ex-Yugoslavia con Rusia. Algunos yugoeslavos mantienen lazos históricos con Rusia, ya sea por cultura, etc. Es tonto pensar que uno es eslavo y otro no, porque el latín proviene del cirilico.
de: Sergeï Kopajti | 11/09/2008
Acabo de leer el articulo, ahora es entendible lo que dice Oxana. La ideología socialista , tiene que ver con la cultura eslava. Cuando hablo de cultura, hablo de tradicion de cada país indoeuropeo. Por ejemplo: si el idioma es eslavo, sea latín o cirílico, no sigue siendo el mismo idioma, con pequeñas variantes, más allá de haber pertenecido a la Unión Soviética (o de haber compartido esa experiencia, como dice Oxana).
de: Frank Gorman | 05/06/2008
Hola Oxana, estoy contento de ver que usted es todavía el gran traductor que yo siempre decía que usted sería. Espero que viva una gran vida en España. ¡Cometí un enorme error! Su viejo amigo Frank.
de: Martina | 13/05/2008
Me parece muy triste que los "europeos" no tengan ni idea de las diferencias que hay entre todos los paises del este. Gracias a las chicas por corregir.
de: Maria Nemethova | 09/05/2008
Yo también leí el artículo de su revista y me gustaría corregir los siguientes errores: 1. “…la experiencia de haber pertenecido a la Unión Soviética.” la República Checa, Eslovaquia, Bulgaria, Polonia, etc. nunca han pertenecido a la Unión Soviética (fueron sus "países satélites", países miembros del llamado "bloque comunista"). 2. “...idioma..., el resto son lenguas eslavas y usan el alfabeto cirílico”. No es cierto (por ejemplo: el checo, el eslovaco, el polaco no usan el alfabeto cirílico).
de: Marta Kazimierczyk | 06/05/2008
Reportaje mediocre. Por un lado, buenas intenciones de mostrar otra cara de la gente de Europa del este, sin prejuicios, y con personajes variados; por otro, irónicamente, errores suficientemente relevantes como para crear nuevos prejuicios. A ver si ahora me van a preguntar si es dificil escribir en alfabeto latino. Soy polaca.
de: Marija Sroka | 05/05/2008
Excelente reportaje. Felicidades a los autores y al semanario. Dignifica y tina tópicos.
de: Oxana Surnina | 04/05/2008
Acabo de leer el artículo en la revista y me gustaría corregir algunos errores del autor. 1. “…en realidad lo que más les une hoy por hoy es la experiencia de haber pertenecido a la Unión Soviética” – en el artículo se habla de la gente de Republica Checa, Bulgaria, Polonia, etc. No son de la Unión Soviética. Ucrania sí. 2. “El idioma es un nexo de unión, porque, excepto rumano y húngaro, el resto son lenguas eslavas y usan el alfabeto cirílico” - no es así. Por ejemplo, ni checo ni polaco no usan alfabeto cirílico. 3. Moldavia desde hace tiempo se llama Moldova. P.S. Soy rusa

Por seguridad copia en la casilla de texto el código que aparece en la imagen inferior antes de enviar el formulario con tus datos.

captcha Escribe el código que aparece en la imagen
14 de marzo
14 de marzo
Publicidad
Buscar en