Una pasión andaluza

Tampoco hay que olvidar la fuerza que transmiten las romerías de Andalucía. La peregrinación a El Rocío (Huelva) es la más mediática y conocida por el importante número de romeros que moviliza. El camino hasta el encuentro con la Virgen se puede hacer con diferentes medios de transporte, como en carreta tirada por un tractor o en coches de apoyo. Sin embargo, según los más devotos, las mejores maneras de llegar
hasta el altar son a caballo y a pie.
Otro referente importante de la cultura ecuestre del sur de España es la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre, en Jerez de la Frontera, mundialmente conocida por su exhibición Cómo bailan los caballos andaluces, un espectáculo único que exhibe y resume, de manera aparentemente natural, toda la labor que desde su fundación desarrolla esta institución.
Durante su primera etapa (década de los setenta), la institución se fue desarrollando bajo la gestión personal de su creador, el ganadero, jinete y rejoneador jerezano Álvaro Domecq Romero. Más tarde, el Ministerio de Información y Turismo decidió hacerse cargo de ella, comprando para ello el Recreo de las Cadenas al duque de Abrantes. Se llevó a cabo entonces la construcción de un picadero cubierto, obra del arquitecto José Luis Picardo, con capacidad para 1.600 personas y cuadras para 60 caballos.
Aunque el espectáculo Cómo bailan los caballos andaluces es, de cara al exterior, exponente máximo de la labor realizada en la Escuela del Arte Ecuestre, existen otros aspectos importantes para la entidad. La escuela es vehículo cultural y social del patrimonio ecuestre; selecciona caballos para la promoción, la formación de jinetes de alta escuela, la conservación y promoción de la doma clásica y vaquera; conserva el prestigio de la equitación clásica, de la raza española, de las tradiciones y la cultura andaluza, y es una auténtica embajada de España en el exterior cuando lleva a escena sus giras anuales por diversos países.°hacer con diferentes medios de transporte, como en carreta tirada por un tractor o en coches de apoyo. Sin embargo, según los más devotos, las mejores maneras de llegar
hasta el altar son a caballo y a pie.
Otro referente importante de la cultura ecuestre del sur de España es la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre, en Jerez de la Frontera, mundialmente conocida por su exhibición Cómo bailan los caballos andaluces, un espectáculo único que exhibe y resume, de manera aparentemente natural, toda la labor que desde su fundación desarrolla esta institución.
Durante su primera etapa (década de los setenta), la institución se fue desarrollando bajo la gestión personal de su creador, el ganadero, jinete y rejoneador jerezano Álvaro Domecq Romero. Más tarde, el Ministerio de Información y Turismo decidió hacerse cargo de ella, comprando para ello el Recreo de las Cadenas al duque de Abrantes. Se llevó a cabo entonces la construcción de un picadero cubierto, obra del arquitecto José Luis Picardo, con capacidad para 1.600 personas y cuadras para 60 caballos.
Aunque el espectáculo Cómo bailan los caballos andaluces es, de cara al exterior, exponente máximo de la labor realizada en la Escuela del Arte Ecuestre, existen otros aspectos importantes para la entidad. La escuela es vehículo cultural y social del patrimonio ecuestre; selecciona caballos para la promoción, la formación de jinetes de alta escuela, la conservación y promoción de la doma clásica y vaquera; conserva el prestigio de la equitación clásica, de la raza española, de las tradiciones y la cultura andaluza, y es una auténtica embajada de España en el exterior cuando lleva a escena sus giras anuales por diversos países.







