13/07/2008

Apoteosis Zaragoza

Texto de Francesc Peirón
Fotos de Àlex Garcia
La capital de Aragón ha encontrado en la Expo 2008 la motivación perfecta para dar un salto hacia el futuro y situarse en la carrera de las ciudades con energía propia. De momento, la muestra del agua ya ha llenado de orgullo a los zaragozanos.

Las catorce mejores propuestas de la Expo

Pabellón de España (1). El agua siempre es la misma. La probabilidad de que cualquiera de nosotros tenga una molécula de agua que un día perteneció a Sócrates es altísima. Afirmaciones como ésta nos sorprenden en el recorrido de la exposición El agua en la Tierra. Pero el pabellón de España tiene otras joyas. El audiovisual Hijos del agua, dirigido por Manel Huerga y Franc Aleu, introduce los últimos adelantos técnicos en imagen y sonido sobre una cúpula, mientras que la exposición Comprender para sobrevivir: el clima simula, entre otros espacios de interés, una subida del nivel del mar en el delta del Ebro.

Pabellón de Iniciativas Ciudadanas: El Faro (2). Explica el mal uso del agua. Un área expositiva nos alerta de que “la confección de una camiseta requiere 2.700 litros de agua y la de un par de zapatos de cuero 8.000 litros”. Denuncia las privatizaciones injustas del agua así como la miseria y la violencia que han generado la construcción de algunas presas en países en desarrollo.

Pabellón de Alemania. Un viaje en barco con asiento reclinado nos lleva a través de un canal o un río subterráneo hasta el futuro de la tecnología alemana en técnicas de potabilización y de descontaminación de las aguas. De los caudales residuales se puede extraer incluso materia orgánica desecada para generar electricidad o biomasa para ser convertida en biocarburantes.

Pabellón de Japón. Un vídeo sobre tres pantallas gigantescas nos recuerda que en el antiguo Japón ya utilizaba sus recursos naturales y sus residuos de forma eficiente. Una catarata impresionante de agua que cae desde una altura de 20 metros remata el final de la función.

Pabellón de Kuwait. Un vídeo con imágenes tridimensionales nos invita a un viaje subacuático. El delfín nos mira; parece que lo podemos tocar con la mano; y nos lanza, de golpe, un chorro de agua que nos moja de verdad. Y varias veces.  ¡Qué bien, con el calor que hace! Luego, el pabellón nos invita a un té, a ver una exposición sobre desalinización y nos regala una botella de agua.

Pabellón Puente (3). La travesía del río Ebro se convierte aquí en un recorrido por algunos de los conflictos del agua. La falta de recursos hídricos, la contaminación, sus elevados precios en países pobres o los conflictos entre países por cursos fluviales compartidos son objeto de un detallado análisis en textos cortos y contundentes.

Ciudades del Agua. El alféizar de una ventana con porticones de azul intenso se convierte en una catarata de agua. Es una de las sugerentes imágenes de un pabellón que desgrana la relación entre las ciudades y el agua y cómo el progreso urbano ha ido paralelo a proyectos para reconciliarse con los ríos y las playas urbanas.

Pabellón de Francia. Reproduce ambientes naturales de forma directa, emotiva y sugerente con césped y árboles. Invita a querer al vecino país. Un verdadero relax para los sentidos.

Pabellón de Kazajistán. Es de los pocos pabellones que ofrecen una visita con guía que nos invita a contemplar una casa típica. En Kazajistán, en invierno, se alcanzan los 40 grados bajo cero, y en este pabellón el aire acondicionado reproduce este frío intenso.

Torre del Agua (4). Este edificio mirador nos permite contemplar la nueva Zaragoza. A medida que descendemos a través de este edificio en forma de gota contemplamos siempre el Ebro (aunque con imágenes diferentes desde este meandro en altura), sin toparnos nunca con ningún otro visitante que venga de frente para distraer esta excursión de veinte minutos.

Pabellón de la Santa Sede. Un ramillete de pilas bautismales, jarras, aguamaniles, ánforas de plata, cuadros y estampas que recuerdan el papel purificador del agua en la cultura cristiana. “Lo que haya aquí es de tanto valor que no tiene valor”, oímos a una señora.

Plaza temática Sed. La desertificación ha sido combatida históricamente con innumerables muestras de imaginación para retener el agua. Este catálogo de tecnologías fruto del instinto de superación y de supervivencia nos muestra que de este bagaje se puede aprender mucho

Acuario Fluvial. Recorrido por las cinco grandes cuencas del planeta: Nilo, Amazonas, Mekong, Darling Murray y Ebro.

Pabellón de Grecia. “Todo fluye, nada permanece”, decía Heráclito de Éfeso. Grecia muestra su histórica relación con las obras hidráulicas y los esfuerzos del mundo mediterráneo en general para proveerse de un recurso escaso.


Texto de Antonio Cerrilo

Sociedad anterior 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 |
Le invitamos a que sea el primero en comentar esta información.
30 de noviembre
30 de noviembre
Publicidad
Buscar en