Cerco a los pederastas

Centenares de niños trabajan en las calles más frecuentadas por los extranjeros que llegan a Phnom Penh. El movimiento generado por el turismo de masas se ha convertido en la principal fuente de ingresos para los niños vendedores ambulantes. En ellos han fijado sus objetivos los pederastas perseguidos por el proyecto Protect, muchos de los cuales han regalado teléfonos móviles a sus víctimas, para tomar contacto con ellas sin ser vistos en la calle.
Cuando Sok fue trasladado a un hogar de acogida en Phnom Penh, donde todavía vive, padecía infecciones genitales y las heridas psicológicas provocadas por los abusos. “Al principio tenía miedo, me sentía confundido, quería volver con mi familia, pero me fui acostumbrado. Ahora intento recordar poco lo que pasó”, explica Sok. Éste fue uno de primeros casos denunciados por Protect, en el 2003, que no llegó a buen puerto. Desde entonces el proyecto ha conseguido la detención de 63 pederastas, de los cuales 31 fueron juzgados y cumplen condena en Camboya o en sus países de origen. “Mi abuelo regresó a Estados Unidos y mantiene la relación con su amigo. Mi familia se mudó a otro pueblo por temor a los comentarios de los vecinos”, cuenta Sok, que ahora sólo piensa en la beca que confía conseguir para ingresar a la facultad de Medicina.
Naly Pilorge, directora de la organización camboyana de derechos humanos Licadho, considera que en la lucha contra estos abusos es fundamental trabajar por la educación de la población, el fortalecimiento de las leyes y la profesionalización del sistema judicial. Perder el miedo, actuar y denunciarlos. “Los medios de comunicación desempeñan un papel muy importante en todo esto”, afirma. Advierte en ese sentido de la importancia de no lanzar mensajes equívocos y apartar toda la simplificación y el sensacionalismo que este asunto puede acarrear, para no caer en el error de mostrar al país como el paraíso de los pederastas.°
La campaña informativa Había una vez un niño, basada en el proyecto Protect, cuenta con una exposición fotográfica y un audiovisual, realizado conjuntamente por Global Humanitaria y Photographic Social Vision. www.protectcamboya.org








