20/07/2008

Cerco a los pederastas

Texto de Gabriel Díaz
Fotos de Juan Díaz García
Es fácil acercarse a niños que están trabajando en la calle vendiendo desde libros a golosinas. Los pederastas se saben a cubierto y engatusan a los pequeños y a menudo a sus familias. No es fácil, en cambio, combatir esta situación. En Camboya están logrando, con el impulso de organizaciones humanitarias,  denunciar los abusos, que se juzgue a los culpables y que les condenen
Sok vive en un hogar de acogida, donde se prepara para estudiar medicina


Una ONG que abre camino


“El verdadero desafío es que los abusos nunca lleguen a ocurrir”, señaló en Barcelona el director de Protect, Seila Samleang, durante la presentación de la campaña Había una vez un niño, con la que Global Humanitaria pretende difundir este proyecto contra la pederastia en Camboya. Protect cuenta con un equipo de 29 investigadores camboyanos, dedicados a recoger pruebas de presuntos casos de pederastia en las calles de las principales ciudades del país asiático. Desde el 2003, ha trabajado en un contexto poco favorable: ni la policía, ni los jueces, ni las familias se suelen mostrar predispuestos a colaborar una vez conocidos los abusos sexuales.
Pese a todo, Protect ha conseguido la condena de 31 pederastas, la mayoría extranjeros, y ha ofrecido asistencia psicológica y legal a más de 160 niños. Muchas de estas víctimas se recuperan en alguno de los tres hogares de acogida que Global Humanitaria mantiene en Camboya. Samleang explicó que la respuesta del Gobierno camboyano ha mejorado y que la prensa refleja sin complejos los casos denunciados por el proyecto. El trabajo en red forjado con expertos internacionales, como la policía británica, ha convertido esta iniciativa no gubernamental en un referente local en la lucha contra estos abusos.

Más información en www.globalhumanitaria.org/proyectoprotect.asp

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de: Miriam Solans y Sergio Martinez | 01/08/2008
El reportaje nos ha parecido sobrecogedor. La imfancia tendría que ser lo más protegido, y en partes del mundo como Camboya es lo más vulnerable. Sus familias, los pederastas, e incluso en los juzgados no los protegen. Es una vergüenza. ¿Qué tipo de vida pueden llevar los niños después de este infierno?. Es lo más sagrado y ni siquiera pueden sentirse niños, porque tienen que trabajar en vez de jugar. Enhorabuena, ¡es un tabajo muy bueno!
de: Pilar de la Fuente | 24/07/2008
Impresionate. Las fotos son impresionantes y el texto me deja sin palabras. Es increible como puede haber tanto monstruo libre. Mi más sincera admiración a Juan Díaz por haber podido tener el valor de hacer esas fotografías con tanta profesionalidad y que se vea la realidad de Camboya en imágenes. Mis felicitaciones Gabriel Díaz por ser tan claro y conciso en sus palabras, que en unas hojas deje tan claro la evidencia que algunos quieren ocultar. Felicidades a "Global humanitaria" y "Action pour les enfants" por la labor que hacen. ¡Enhorabuena a todo el equipo!
de: Sergio Portela | 22/07/2008
El reportaje es muy valiente y de gran calidad. Las imágenes nos han dejado un nudo en el estómago a toda la familia. Las historias de las víctimas quitan el sueño. Hemos visitado la web de la ONG Global Humanitaria y la campaña sobre este proyecto nos obliga no sólo a reflexionar, sino también a actuar. Quisieramos expresar nuestra admiración y respeto por el trabajo que realizan las personas de esta organización. Es por proyectos como este por los que merece la pena seguir colaborando y aportando nuestro dinero. Hay que apoyar iniciativas como ésta.
de: Lisa Fabra Romero | 21/07/2008
La mayor verguenza del ser humano debería ser la de no impedir que estos mostruos abusen y agredan a la infancia. Increible trabajo el de estos dos periodistas. Enhorabuena al fotógrafo por esas imágenes que sin mostrar, lo cuentan todo. Gracias por existir.
30 de noviembre
30 de noviembre
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