Una escuela para todos

ADQUIRIR HÁBITOS COMO LOS DEMÁS
María Marco, aquejada del extraño síndrome de Jakobsen, una enfermedad que provoca retrasos cognitivos y psicomotrices y que es una de las grandes desconocidas ante su poca incidencia –menos de diez casos en España–, no se comunicaba y no podía ni caminar cuando fue a la escuela de parvularios Barrufet. Ahora María corre por el aula y se apresta a seguir las órdenes de la profesora, como muestran en un vídeo de la Fundació EIR-El Niu, que asesora y refuerza la inclusión escolar de la niña de 4 años en la escuela Fructuós Gelabert de Barcelona. “Los dos centros estaban convencidos de la inclusión, y la niña, pese a haber sido sometida a sendas operaciones en ojos y cabeza, ha dado un salto cualitativo muy grande, ha mejorado de forma notable, por ejemplo, en vocabulario y en capacidad de comprensión, y está contentísima”, comenta su madre, Araceli Hernández.
Laura Mitjans, de 14 años, se monda de risa mientras ve un DVD de su participación en un cortometraje realizado por los alumnos del instituto. Laura, aquejada de síndrome de Down y que cursa tercero de ESO, hace unas horas en el aula ordinaria y el resto del tiempo acude a la USEE. Sus padres, Joan y Montse, han buscado la inclusión a través de las actividades extraescolares en su ciudad, Llorenç del Penedès, como el canto en una coral o la danza. “A ella le explicamos que su enfermedad tiene un efecto como el de una goma de borrar: si trazas una línea y la borras, desaparece, pero si te fijas bien, algo queda, como una sombra. A ella le ocurre algo parecido, le cuesta más aprender, pero aprende”, explica Montse Martí, su madre. El año pasado, Laura, que aspira a ser maestra de guardería, se fue de campamento y aprendió a organizarse la ropa y a ser un poco más independiente. Ahora, si llega a casa y sus padres no están, es capaz de prepararse algo de comida. El objetivo de la inclusión es que los niños con discapacidad crezcan en el seno de la sociedad en la que les va a tocar vivir de adultos. Tan sencillo, tan complicado.







