17/01/2010

Llegar antes de hora

Texto de Mercedes de la Rosa
Fotos de Ana Jiménez
Los avances médicos de los últimos años han elevado considerablemente el número de bebés prematuros supervivientes, pero ¿a costa de qué? Los expertos coinciden: no se deberían medir
los éxitos de las unidades neonatales por este índice, sino por las secuelas y la calidad de vida que tendrán el niño y su familia.
Los pequeños Romeo (2.000 gramos), Jacinta (1.900) y Juana (2.950), en la sala de prealtas del hospital Sant Joan de Déu.
Conocedores de esta realidad, numerosos hospitales españoles tienen programas de alta precoz. “Cuando el niño ya es capaz de comer bien y está en buenas condiciones, aunque no llegue a los dos kilos de peso, es más beneficioso que esté en su casa, supervisado puntualmente por una enfermera”, explica la jefa de neonatología del 12 de Octubre. Vives supervisa estas altas. Angelina salió del hospital como si su gestación hubiera durado 35 semanas y con 1.800 gramos. Los gemelos Pablo y Gonzalo llegaron a casa también como si hubieran nacido en la semana 35 y con 2.170 y 2.520 gramos respectivamente. “¿Es normal que tenga espasmos?” pregunta asustada la madre de Angelina. “Sí. En el útero materno, los niños tienen contención y límites, se sienten protegidos. Cuando salen, se asustan porque la sensación es de desprotección”, dice Vives mientras le muestra cómo coger a la pequeña: “Han de sentirse arropados, como si siguieran en el nido”.

Es pronto para predecir el futuro de Gerardo, Salima, Angelina, Pablo, Gonzalo… “Es cierto que los niños prematuros tienen más probabilidad de tener dificultades que otros nacidos a término, pero dependerá del contexto y de cómo las vivan”, explica Agut. Aconseja no dar signos de alarma, y hacerles entender lo que sucede. De otra manera, las dificultades pueden consumir muchos recursos y energía de la familia. “Si los niños son capaces de relacionarse bien y de aprender –señala Agut–, serán felices y vivirán cualquier situación con naturalidad. No se deberían medir los éxitos de las unidades neonatales por el número de supervivencias, sino por el índice de secuelas que le quedan al niño y, sobre todo, por su calidad de vida.”°
Sociedad anterior 1 | 2 | 3 |
de: Valentina Alegre Barbado | 18/01/2010
Yo estuve en este caso. Mi hija hoy tiene casi quince años, pero el nacer peso 1 kilo, se quedó en 900 gramos. En la semana 37, el tocólogo no se molestó en llevar un seguimiento de mi embarazo, y placenta y cordón estaban envejecidos. El artículo me parece fantástico, está súper bien. Gracias a Dios, todo ha mejorado. Mi niño David también ha nacido con un poco mas de 600 gramos, el 2 de julio de 2009, en el hospital Vall d'Hebron de Barcelona y es el bebé más guapo del mundo ,y listo. Va por ti, David.

Por seguridad copia en la casilla de texto el código que aparece en la imagen inferior antes de enviar el formulario con tus datos.

captcha Escribe el código que aparece en la imagen
20 de mayo
20 de mayo
Publicidad
Buscar en