31/01/2010

El timo de la conciliación

Texto de Mar Galtés
Ilustraciones de Rosario Velasco
El mundo laboral ha devorado a la superwoman que fabricó. El 76% de las trabajadoras españolas jóvenes cree que la maternidad perjudica su vida profesional. Las mujeres que han escalado los peldaños más altos admiten que ha sido a costa de renuncias. Pero no es la mujer la que debe cambiar sino la sociedad, que debe facilitar la conciliación. Los hombres reconocen que no es sólo una demanda femenina.

Todo el mundo sabe que un superman es un superhéroe cachitas y que nunca se despeina. En cambio, una superwoman… responde más bien a una mujer multitarea, que hace malabarismos para que no se le caigan todas las bolas que hace girar con sus manos: el trabajo, los niños, el marido, la casa, las actividades extraescolares de los niños, la reunión para negociar un importante contrato, los recados, el supermercado, los e-mails de la BlackBerry, la cita con la depiladora... Y que no tiene superpoderes que le ayuden. Cuando se mira en el espejo, a veces sólo ve un gremlin chamuscado. La mayoría de las veces anda agotada. Y todavía tiene que aguantar que algunos le digan: “Ay, estas mamás que queréis llegar a todo...”.

La presencia de la mujer en el mercado laboral es un debate superado. Pero el 76% de las mujeres trabajadoras españolas de menos de 35 años considera que la maternidad es un obstáculo para su vida profesional, según un estudio realizado en el 2006 entre casi 10.000 mujeres por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Sapienza de Roma y cuyos resultados se analizaron durante dos años.

Si hay tantas mujeres en las universidades, en las empresas, incluso en mandos intermedios, ¿por qué todavía hay tan pocas ocupando altos cargos de responsabilidad?

Muchas veces se da por sentado que las (pocas) mujeres que están en los puestos más visibles lo han conseguido porque tienen más ayuda, más recursos, o incluso porque descuidan otras obligaciones. Cuando se les pregunta, reconocen que junto a sus éxitos hay renuncias, desgastes y limitaciones.

“Hace años yo también convocaba reuniones a las 20 horas. Pero después te das cuenta de que puedes ponerlas en horario razonable”, explica Rosa Cullell, directora general de la radiotelevisión catalana (CCRTV). Y añade: “Uno de mis compañeros solía repetir: ‘Un directivo es un directivo’. Y yo he tenido discusiones por este concepto: un directivo es lo que nosotros queramos que sea”.

Glòria Bosch, máxima ejecutiva de Mattel España, considera que “a veces no es la empresa la que pone trabas, sino que somos las propias mujeres las que no nos creemos que podamos salir adelante”.

Rosa Clará, diseñadora y empresaria de moda nupcial, recuerda que se hizo emprendedora cuando, después de quedarse embarazada, la echaron de la empresa en la que trabajaba: “Yo quería parar un año, trabajar a media jornada, para luego volver; pero entonces mi jefe no lo entendió”.

La cocinera Carme Ruscalleda, única mujer en el mundo con tres estrellas Michelin, explica: “Mis hijos han jugado y correteado siempre por la cocina. Ha sido la ventaja de tener el trabajo en casa”. Y añade: “Nunca he renunciado a hacer de madre. ¿Es que un hombre que trabaja no se preocupa de que sus hijos estén bien atendidos mientras él no está?”.

Entendimiento empresarial

Bettina Farreras, publicista y consejera delegada de la agencia Bassat, considera que “la vida laboral es muy larga, y te tiene que acompañar tu vida personal. Hay que irse adaptando: las personas y las empresas se tienen que escuchar y entender”. Laura González Molero, presidenta de la farmacéutica Merck España, reconoce que “las mujeres somos tímidas para pedir la recompensa al esfuerzo que estamos haciendo, para obtener la consideración que merecemos”. Mercedes de Pablo, directora general de Port Aventura, añade: “Las mujeres lo hacemos todo, pero hemos renunciado a tejer esa red social, por un problema de tiempo”.

La realidad es que todavía muchas mujeres abandonan a medio camino su ambición profesional, porque consideran que tanto esfuerzo y mal recompensado (el diferencial salarial entre hombres y mujeres es aún del 25%) no vale la pena. “Eso es un enorme despilfarro de talento”, alerta Alfons Cornella, experto en innovación y presidente de la red Infonomia. “Tradicionalmente –agrega– se ha pensado que es para formar una familia. Pero hay otros elementos, las mujeres profesionales son, por lo general, poco dadas a las estrategias masculinas de pavo real que dominan los procesos de promoción en las empresas. Las mujeres reclaman que su trabajo sea evaluado con criterios basados en el mérito, la productividad o la competencia, más que en el trabajo de aparentar y de politiqueo organizacional.”

El día a día de la mujer trabajadora y las diferentes caras de la conciliación son analizados en clave de humor en el libro El timo de la superwoman (Editorial Planeta), escrito por Esther Casademont, psicóloga y empresaria que dirige la consultora de recursos humanos Hunivers, y Mar Galtés , periodista de economía de La Vanguardia.

FEMENINO Y MASCULINO
Para todos, los trenes profesionales pasan en la vida una vez, o dos, o quizá no vuelven a pasar. Por eso nadie –ni hombres ni mujeres– quiere dejarlos escapar. Pero cada vez hay más profesionales que pisan fuerte en su carrera laboral y que al mismo tiempo no están dispuestos a dejar pasar los otros trenes, los de la vida: los niños sólo son niños una vez, los mayores se hacen mayores y un día ya es demasiado tarde, los amigos pasan, el tiempo necesario para uno mismo… Conseguir este equilibrio, la conciliación entendida en su sentido más amplio (y no sólo para las madres con hijos pequeños), no es fácil.

La conciliación es un término que todavía se plantea casi exclusivamente en femenino, y eso, para las mujeres, se convierte en un timo. La presión social todavía exige más a los hombres que tengan éxito profesional, y a las mujeres (además de trabajar), que sean protectoras de la unidad familiar –pero no al revés: un hombre que cuida de su familia es un marujito, y su pareja, una afortunada, y una mujer poco apegada a la casa es una fresca, y su marido, un calzonazos–.

“Las empresas, las organizaciones en general, deberán cambiar su modo de funcionar si quieren sacar el máximo provecho del talento; deben entender que hay otros modelos de carrera profesional posibles, alternativos al actual, que ha sido construido exclusivamente a partir de la visión masculina de la cuestión”, añade Cornella. “Tanto hombres como mujeres sólo podremos tener una carrera profesional plena, a la vez que una vida personal y familiar feliz, si racionalizamos nuestros horarios. La conciliación de la vida personal, familiar y laboral no es sólo un asunto de mujeres, ni la natalidad sólo de las madres”, no se cansa de repetir Ignacio Buqueras, presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios.

“El hombre debe recorrer en el hogar el camino que la mujer ha recorrido en el ámbito laboral”, añade. Y entonces la palabra superwoman ya no tendrá connotaciones extrañas, ya sólo se referirá a la pareja del superman cachitas, una mujer con tipazo y que nunca se despeina…°
de: Lluïsa | 26/02/2010
Primer, l'home no recorrerà el camí cap a casa voluntàriament, perquè no hi té res a guanyar, sinó a perdre, segons l'esquema clàssic de poder que fa que sigui bo aconseguir que un altre treballi per tu en allò que et cansa fer. Si s'ho han muntat així quan tenien força, no ho deixaran fàcilment. Segon, a Suècia tots els despatxos tanquen a les quatre, i tenen la productivitat més alta del món. I a Wall Street s'apaguen totes les llums dels edificis transparents, o sigui que la gent deu haver marxat. ¿Es pot saber qué hi fem aquí fins les 8-8.30? Només canviar l'horari tindria efectes enormes. ¿On diríen que son els homes a l'hora del bany dels nens?
de: Chema | 25/02/2010
"Nobody can tell ya; there's only one song worth singin'. They may try and sell ya, 'cause it hangs them up to see somone like you." La próxima vez que alguien te diga que tienes que ser algo, pregúntate si te interesa a ti o a él, o si necesitas realmente ser algo diferente a lo que ya eres, o si prefieres ser lo que te dicen que tienes que ser en vez de ser lo que ya eres. O mándalo a la mierda directamente y búscate la vida. Sirve para lo mismo.
de: Mónica | 07/02/2010
Eso estaba cantado: La peor parte siempre nos la llevamos nosotras: En dinero, en sevicios y en especias. ¿De qué se extrañan si baja la natalidad?
de: Anna | 07/02/2010
Domingo. 7:48 A.M. Autónoma que ante la crisis no se puede dar el lujo de rechazar ningún proyecto. Despierta desde las 5:00 para poder entregar un texto que, como siempre, es URGENTE. En este lapso ya he dado un biberón y cambiado un pañal. Esta semana descubrí que "alguien" (soltera, sin hijos) en el medio corrió el rumor de que no trabajo más sólo porque me llamó hace unos meses y dije que lo sentía muchísimo, que estaba de baja maternal y que no podía atenderle en ese instante. Después de dar el pecho a mi hijo, me impliqué y resolví sus dudas. Parece que hay que elegir entre ser trabajadora y madre.
de: Rafa Pernias | 07/02/2010
Los hombres hacemos lo mismo y sin quejarnos tanto, así nos queda más tiempo para competir (ese concepto tan masculino y abominable).
de: Caterina Balcells | 06/02/2010
Para ir tomando nota...
de: Elisa | 06/02/2010
Teresa, no sabes cuánto te comprendo: yo me saqué una oposición teniendo una hija muy pequeña, así que sé el gran esfuerzo que te supone. Los testimonios de mujeres conocidas son admirables pero también lo son el de muchas mujeres anónimas que cada día trabajamos, nos formamos y atendemos a nuestros hijos al 100% y no tenemos dónde explicarlo. Lo cierto es que algunas hemos sido víctimas de la desigualdad laboral hombre-mujer alguna vez, de forma directa o indirecta, o hemos tenido que dejar trabajos y/o hacer grandes esfuerzos para acceder a un puesto de trabajo que facilite la conciliación, que ayuda en parte pero no soluciona todos los retos que supone tener hijos.
de: Jensen | 06/02/2010
¿Por qué en en los Países Bajos y otros más adelantados sólo trabajan el 25% de las mujeres y el resto prefiere estar lllevando la familia (que no es poca cosa)? Porque el gobierno prima mensualmente por cada hijo, escuela hasta la universidad es gratis y etc, etc ... Por eso tienen tantos críos. Ojo, también predomina el alquiler (y mucho) sobre la propiedad de la vivienda.
de: Antonio Torralba | 06/02/2010
Tengo casi 80 años. Mi madre era una señora. Mandaba en mi casa. Llevaba la economía del hogar. Paseaba cada día con sus amigas. Jamás me ayudó en mis estudios. Tenía servicio y jamás lavó los platos, ni la ropa. Jamás planchó. Mi padre la adoraba. Oía en la radio a Montserrat Fortuny. Veraneaba en la sierra Junio, julio y agosto. No quería "realizarse", era muy feliz. Murió con 95 años, fresca, guapa y como una rosa. Todavía la echo de menos. A las "realizadas" de ahora les parecerá una vida horrorosa. Pues bueno. No sé lo que opinarán sus hijos el día de mañana.
de: Olga | 06/02/2010
Yo me levanto a las 4 de la mañana para trabajar en mi ordenador hasta las 8, luego levanto y llevo a la niña de 2 años al cole, etc. y a las 10 h estoy de nuevo en el ordenador. Por la tarde la voy a buscar y estoy con ella, la disfruto y la acuesto por la noche. Un poco más de ordenador por la noche y hasta el día siguiente. No me cuesta empezar a trabajar a las 4 de mañana porque me encanta poder disfrutar de ella por la tarde, pero sé que muchas mamás no pueden hacerlo por su horario laboral.
de: Antonio | 05/02/2010
De acuerdo con vosotras. En Francia, Inglaterra, Holanda los horarios son más humanos. No se pierde tanto tiempo en ir y volver a comer y se está en casa a las 17:30 o 18:00. Harrods y Lafayette cierran a las 19:00, aquí a las 22:00. Los que pueden tomar las decisiones no las acuerdan porque ahora mismo les sale muy barato. Igual que la dependencia: es más barato dar 200 euros de ayudita que montar un servicio para una sociedad más envejecida. ¡Y el 40% de los jóvenes sin trabajo! y otro 40% con contratos basura. ¡Es una vergüenza!
de: Teresa | 05/02/2010
Ya hace años que digo que lo de la liberación de la mujer es un timo. Y lo digo con una gran tristeza y a la vez convencimiento. Tengo 43 años, una carrera universitaria, un máster y un post grado. Trabajo 37 horas y treinta minutos a la semana. Estoy casada y tengo una niña que ahora tiene tres años. Y tengo que estudiar como una "posesa" para tratar de aprobar una oposición. Y no me quiero "perder" a mi hija. ¿Sabéis cuando leí el artículo? Ayer a las 01.45, en el baño, antes de irme a dormir, después de estar dos horas haciendo un curso en modalidad virtual, necesario para mi reciclaje profesional. En fin que tengo mis dudas de que el camino que han de recorrer "nuestros" hombres sea real.
de: Emma | 01/02/2010
Cuando el hombre recorra su camino en el hogar, la sociedad se equilibrará. Las mujeres recorrimos el nuestro, buscando una vida mejor. Pero no creo que el hombre vea su camino como una oportunidad para mejorar, ya que los que están en el poder y podrían tomar medidas conciliadoras no tienen motivo para impulsar la conciliación, renegando de un modelo que les funcionó. Espero que los hombres que amen y convivan con "superwomans" se hagan responsables y partícipes del cambio para reestablecer el equilibrio que se rompió el día que la mujer se incorporó al mercado laboral. Actualmente, vida profesional y personal-familiar se dan la espalda, cuando deberían estar mirando en la misma dirección.
de: Merce | 31/01/2010
Faltan testimonios de muchas otras, las que no tenemos reuniones para cerrar negocios y sí 9 clases al día, que no dirigen un departamento de una multinacional y sí el carrito de la limpieza para que todos encontremos oficinas, hospitales... que no presiden una empresa familiar sino el comercio del barrio. Tenemos que conciliar y día a día no encontramos la valoración de la sociedad, de la familia, y mucho menos la de los directivos e incluso (horror!) las directivas de las empresas que nos emplean. Ahora que el debate de la jubilación que se retrasa será largo habrá que preguntarse xq la población va envejeciendo y está previsto q siga envejeciendo aún a + ritmo, xq tener hijos se ha convertido en un reto.

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7 de marzo
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