09/03/2008

Viaje al futuro VI

El cine más animado

Texto de David Dusster
Fotos de Xavier Cervera
La neblinosa y bucólica bahía de San Francisco sigue siendo el referente de los efectos especiales y la animación por ordenador de la industria del cine. Los estudios de George Lucas y la sede central de Pixar forman allí el eje central de la creatividad y la tecnología del celuloide moderno
John Knoll, supervisor de efectos visuales de ILM, explica cómo se creó un remolino por ordenador para Piratas del Caribe 3
Un empleado de ILM, la empresa de efectos visuales de George Lucas, pasa junto a una criatura jurásica. Al fondo, la cámara con impresora óptica que Hitchcock utilizó para rodar Con la muerte en los talones y que Lucas recuperó para La guerra de las galaxias
En la esquina de un rellano se encuentra el lugar más animado de los nuevos estudios de George Lucas en San Francisco. Se llama Jawa the Hutt, en homenaje a Jabba, el personaje babosa que persigue a Han Solo en la serie de películas de La guerra de las galaxias, y no se trata de un garito en el que mutantes de cabezas huevonas toman copas sino de una cafetería en la que los cerebros pensantes de la compañía que perfeccionó los efectos especiales en el mundo del cine acuden en busca de un latte o un mocha. Y, al contrario que en la serie galáctica, rebosante de fantasía y de mundos animados, las entrañas de ILM (Industrial Light & Magic), la empresa perteneciente a Lucasfilm dedicada a la producción de efectos visuales, son un mundo sobrio, hermético y enigmático, de puertas cerradas y miedo a que se descubra cualquier secreto ahora que se está ultimando la cuarta entrega del arqueólogo aventurero Indiana Jones.
Jawa the Hutt, con un cartel recortado del jefe del hampa interespacial en la puerta y una clientela que viste tejanos y el estilo informal californiano, es la enésima referencia visual de la serie galáctica que cimentó el imperio George Lucas que se observa por los corredores de ILM: a la entrada está la figura de la escena en que crionizan a Han Solo, en un pasillo se encuentra la cámara que había sido de Hitchcock y con la que Lucas filmó la primera entrega, y por otro corredor se tropieza con réplicas de los tanques de asalto de largas patas que avanzaban a golpe de fuego y láser por la nieve. También hay recordatorios de otras grandes producciones de ILM, como criaturas jurásicas, coches de cazafantasmas, extraterrestre de dedos luminosos o vaqueros del espacio, todos ellos en figurillas o maquetas que se han comercializado: George Lucas fue el pionero del merchandising y la venta de objetos coleccionables en el mundo del cine.
En las paredes del despacho de Aaron McBride, director de arte de efectos visuales, cuelgan bocetos y dibujos de seres repugnantes que inspiraron personajes de Piratas del Caribe 3, producida por Disney, que arrendó los efectos especiales a ILM. “Al director nada le parecía desagradable, así que conforme imaginabas algo más horrible, más divertido era”, afirma McBride, cuya mente ha concebido caracteres como el hombre águila o el hombre medusa de la tripulación del pirata Davy Jones. Antes los piratas daban miedo, ahora son monstruos. Para la tercera entrega se tuvieron que crear 17 nuevos personajes, todos ellos replicados por ordenador de los existentes en las dos primeras partes, pero cada uno con características propias.
John Knoll, supervisor de efectos visuales de ILM, muestra en una pantalla cómo se creó la escena en la que surgen miles de cangrejos asquerosos, de los que el capitán Jack Sparrow (Johnny Depp) se come uno después de quitarle el cerebro. Los cangrejos están generados por ordenador y, para que la toma tenga realismo, en el plató que simula la cubierta del barco se hacen brotar miles de pelotas azules un poco más pequeñas de las que se usan para el tenis, y los actores se revuelcan entre esa marea de pelotas. Luego, cada pelota será el punto de referencia para replicar los cangrejos creados con la informática. De igual forma, el verdadero Davy Jones va vestido casi como un presidiario, con un pijama gris y cintas blancas en pecho, brazos, cabeza y piernas para captar sus movimientos con cámaras de infrarrojos. Luego, ese personaje será recubierto por el marinero de barba de tentáculos que sólo existe en los discos duros de los ordenadores de ILM, que acumula ya quince Oscar de la categoría de efectos especiales desde 1977. Sin embargo, la escena más laboriosa fue la del remolino que engulle a La Perla Negra, el barco de Depp, y a las otras dos naves protagonistas: se precisaron tres personas trabajando con simulación de fluidos durante seis meses.
 Una pared con un cuadro de París generado por ordenador para Ratatouille
Viaje al Futuro 1 | 2 | 3 | siguiente
de: Arnau | 20/05/2008
Sóc un nen molt tonto i m'ha agradat molt el text. Digueu-me tonyina.
27 de julio
27 de julio

Otros artículos relacionados

Publicidad
Buscar en