19/12/2010

Sin miedo a lo que venga

¿Qué cambios cabe esperar en la sociedad de las próximas décadas? El ocio, la tecnología... aspectos que ya marcan la vida, ¿cómo evolucionarán? En algunos escenarios el futuro se adivina: desde la televisión por internet a otro modelo de Estado de bienestar o un desarrollo económico respetuoso con el medio ambiente.

El aprovechamiento de la energía solar tiene mucho recorrido en las próximas décadas

El capitalismo se alía con el planeta para salvarse ambos

Texto de Antonio Cerrillo

Año 2055. El planeta ha conseguido, finalmente, superar el gran desafío del cambio climático, que ha provocado centenares de catástrofes derivadas del calentamiento, los deshielos, las subidas del nivel del mar en zonas costeras y otros fenómenos meteorológicos extremos en los últimos 50 años. El negacionismo del cambio climático influyó en la inacción durante muchos años, pero las evidencias del calentamiento se impusieron al fin. Superar ese reto no ha sido fruto de los acuerdos internacionales y las conferencias del clima organizadas cada año por la ONU –saldadas con grandes fiascos y mucha frustración popular–; ni tampoco a que los líderes de las grandes potencias (China, India, Brasil) hayan sido capaces de reorientar ese cambio. El mérito ha sido la iniciativa de algunos de los empresarios que hace 40 años (hacia el 2015) supieron idear otro modelo de desarrollo económico respetuoso con el planeta en alianza con algunos grupos sociales.
De la misma manera que las telecomunicaciones sufrieron en su día una verdadera revolución gracias a figuras insignes como Bill Gates, las bases de este nuevo modelo tiene nombres propios: el chino Ju Wan Hi, el jeque Ahmed bin Zayed al Nahayan y el empresario vasco Juan Etxerríos Sendacorta.  Todos ellos han sido la punta de lanza de una nueva economía.

De hecho, muchos ya lo anunciaron la primera década del milenio: “El capitalismo sólo dejará de ser destructor del medio ambiente si gana dinero con ello; sólo salvará el planeta si engorda su cuenta de resultados”. Y este es el milagro que ha ocurrido en estos últimos 50 años. ¿Pero quiénes son sus héroes?

Ju Wan Hi es un ejemplo de la evolución china hacia un capitalismo verde. Su bisabuelo compartió la gerontocracia dominante en aquel país a finales del siglo pasado; nieto de un represaliado en la plaza de Tiannamen, estudió ingeniería en Los Ángeles y suya es la gran revolución del coche eléctrico recargado en electrolineras abastecidas con energías renovables. Sus populares prototipos se consumen en medio mundo.

El urbanismo libre de emisiones de gases invernadero tiene mucho que agradecer al jeque Ahmed bin Zayed al Nahayan, rico heredero de los fondos árabes del petróleo y punta de lanza de la reconversión financieras de las monarquías del golfo Pérsico. Sabedor de que el petróleo se acabaría en la región, el visionario abuelo promovió Masdar, la primera ciudad en que el urbanismo desterró los coches con gasolina, utilizó sólo energías renovables (eólica, solar fotovoltaica, termosolar) y aprendió a sacar todo el provecho de los residuos. Hoy, su nombre lo imprime la ONU en el sello que prestigia las ciudades libres de CO2; los arquitectos (gracias al prototipo de edificio Zayed) han dejado de levantar bloques que derrochan energías por las costuras; y suya es la línea de inversiones que afluye hacia el Sáhara y que ha permitido convertir esta región en una gran plataforma solar, la gran batería termoeléctrica de Europa.

Etxerríos Sendacorta aprovechó el sol de la mitad meridional de España para cimentar las modernas tecnologías termosolares. La radiación solar ya se concentraba en espejos, canales parabólicos y torres centrales para producir electricidad hace 50 años. Pero hoy la nueva generación tecnológica ha mejorado la resistencia de los materiales a la radiación y se calientan fluidos que pueden producir vapor y electricidad solar durante toda la noche, incluso en días nublados. Todas estas plantas dejaron de tener primas hace 30 años, y son mucho más rentables que las vetustas plantas de carbón o gas gracias a las inversiones en I+D.

Pero si el planeta ha recortado sus emisiones de gases (y frenado el calentamiento) es gracias a la riqueza generada por el reciclado de materiales. El diseño de los productos favorece que ahora sean reciclables, la fiscalidad estimula el retorno de envases y el reaprovechamiento de desechos ha disparado las nuevas actividades. Ya lo vaticinó el ecólogo Juan Marfalex: “El reciclado da empleo y votos; bienvenido sea”. El resultado es que el casquete polar y los bordes árticos vuelven a ganar superficie helada en verano; se han frenado los ciclones en el Atlántico norte y reverdecen los bordes subsaharianos.

Pero no es un planeta feliz. Todavía el transporte de productos y alimentos deja una huella ecológica peligrosa; la contaminación de las aguas sigue golpeando las frágiles economías de África; los alimentos transgénicos han mermado la variedad de cultivos y han dejado sin sabor los alimentos; y la industria química sigue siendo incapaz de evitar sustancias peligrosas que minan la salud de un hombre que cada vez se ve menos rodeado de las especies vivas que le han acompañado en la tierra en los últimos miles de años.

Viaje al Futuro anterior 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
de: joan fernanez palomino | 01/04/2011
Os diré,que cada dia hay cambios y que al final es el individuo el que escoge el camino a seguir. Para bien o para mal.
de: Carmen Solano Merino | 28/12/2010
Lo que olvida el Sr. Recio, cuando dice: "En lugar de descargar toda la responsabilidad del bienestar de los ciudadanos en el Estado..." es que el "Estado" al que se refiere son nuestros impuestos, es decir, el Gobierno de turno ha de estar ahí para administrar esos impuestos, y según la tendencia política de ese Gobierno así será el Estado de Bienestar. Su artículo me parece un panfleto populista con una clara tendencia neoliberal.
de: Enrique Medina Mata | 19/12/2010
El ecocapitalismo será peor que el derrochecapitalismo. Nos cobrarán hasta por respirar. Nos multarán hasta por tirarnos pedos.
de: Carmen Baras | 18/12/2010
Me lo esperaba. Lástima que no podré verlo porque soy muy mayor, pero me reservo un asiento en una nube para mirar.

Por seguridad copia en la casilla de texto el código que aparece en la imagen inferior antes de enviar el formulario con tus datos.

captcha Escribe el código que aparece en la imagen
20 de mayo
20 de mayo
Publicidad
Buscar en