20/04/2008
Belleza de última generación
Texto de Àngels Marín
Fotos de Montse Bernal
Ilustración de Fausti Llucià
Cremas que intentan mantener vivas las células que envejecen y favorecer la regeneración natural, ultrasonidos de baja frecuencia para combatirlos excesos de la celulitis, maquillajes inspirados en el mar, colonias con todos los aromas frescos son la invitación al placer de cuidarse en esta nueva temporada.

1. Crema facial con plancton termal puro, que reactiva la vida celular y refuerza las defensas de la piel, y silicio orgánico (antiarrugas). Rides Repair Pur Silicium de Biotherm. 50 ml, 62 €.
2. Crema para el rostro que protege las células madre para que reparen los daños producidos por el envejecimiento cutáneo. Capture XP R 60/80 Crème Rèparation Rides de Dior. 50 ml, 85 €.
3. Facial para mujeres mayores de 60 años con un dermobiótico que refuerza la barrera microbiana de la piel y activa sus defensas. Cellébiotic de Vichy. 50 ml, 30 €. En farmacias y parafarmacias.
4. Crema facial con resveratrate, molécula exclusiva que libera durante 24 horas resveratrol para incrementar la supervivencia de las células cutáneas. Re-Nutriv Ultimate Youth Creme de Estée Lauder. 50 ml, 248 €.
5. Crema de noche reparadora con un complejo de longevidad, que conserva las células jóvenes más tiempo, y un activo biotecnológico que activa los sistemas de protección y reparación del ADN. Crème de Nuit Réparatrice Anti-Fatigue Absolu B21 de Orlane. 50 ml, 170 €.
6. Crema facial para hombre que retrasa los signos del envejecimiento cutáneo y protege el ADN, con efecto bótox. ADN’OX Crème de Möller pour Homme. 50 ml, 27 €
2. Crema para el rostro que protege las células madre para que reparen los daños producidos por el envejecimiento cutáneo. Capture XP R 60/80 Crème Rèparation Rides de Dior. 50 ml, 85 €.
3. Facial para mujeres mayores de 60 años con un dermobiótico que refuerza la barrera microbiana de la piel y activa sus defensas. Cellébiotic de Vichy. 50 ml, 30 €. En farmacias y parafarmacias.
4. Crema facial con resveratrate, molécula exclusiva que libera durante 24 horas resveratrol para incrementar la supervivencia de las células cutáneas. Re-Nutriv Ultimate Youth Creme de Estée Lauder. 50 ml, 248 €.
5. Crema de noche reparadora con un complejo de longevidad, que conserva las células jóvenes más tiempo, y un activo biotecnológico que activa los sistemas de protección y reparación del ADN. Crème de Nuit Réparatrice Anti-Fatigue Absolu B21 de Orlane. 50 ml, 170 €.
6. Crema facial para hombre que retrasa los signos del envejecimiento cutáneo y protege el ADN, con efecto bótox. ADN’OX Crème de Möller pour Homme. 50 ml, 27 €
Mientras los antiarrugas habituales eliminan las capas de piel, los nuevos cosméticos se destinan a proteger la vida de las células ya existente
Objetivo: salvar las células
La cosmética ha dado un importante paso en el combate contra el envejecimiento cutáneo. En las investigaciones, en las que se trabaja a partir de las polémicas células madre, participan científicos con reconocimiento internacional cuyos nombres suenan como futuros candidatos al Nobel. Su objetivo es salvar y prolongar la vida de las células cutáneas para preservar la piel. La gran innovación es que mientras la mayoría de los cosméticos antiarrugas existentes en el mercado suele funcionar a partir de la eliminación de las capas de piel para acelerar la renovación celular, los nuevos descubrimientos tienen la función de proteger la vida de las células ya existentes.
“Es interesante el cambio de enfoque”, asegura el doctor Pedro Jaén, coordinador del grupo de dermocosmética de la Academia Española de Dermatología y Venerología y jefe del servicio de dermatología del hospital Ramón y Cajal de Madrid. “Hasta ahora lo que se hacía era provocar una irritación en la piel, una exfoliación, para que la piel respondiese a ese estímulo. Ahora –añade– hemos pasado de atacar las arrugas a preocuparnos por paliar el envejecimiento. Los trabajos de los dermatólogos se centran en que la piel fabrique sus componentes, y descubrir la forma de alargar la vida de las células es otro paso más.”
Una de las líneas de investigación más novedosas, y q ue se considera candidata en un futuro a un premio Nobel, es la llevada a cabo por Leonard Guarente, profesor de Biología de Novartis del Instituto de Tecnología de Massachussets, y David A. Sinclair, profesor adjunto de Patología y codirector de los laboratorios Paul F. Glenn de los Mecanismos Biológicos del Envejecimiento en la Escuela de Medicina de Harvard. Ambos investigadores estudian el comportamiento de los genes (denominados sirtuinas) durante el proceso de envejecimiento. En el transcurso de estos trabajos, han descubierto que un gen, el Sirt1, denominado también gen de la longevidad, controla distintos procesos. En primer lugar, aumenta la resistencia al estrés de las células, lo que retrasa su envejecimiento. Y en segundo lugar, potencia la movilización de las grasas, que facilita su eliminación. Además, saben que el Sirt1 puede ser activado por una sustancia, el resveratrol, que se encuentra de forma natural en el vino y en algunos vegetales. Las posibilidades de este descubrimiento son enormes y en el futuro podrían ser una solución para hacer más eficaces las dietas adelgazantes. Tal como afirma el propio doctor Guarente, no tardaremos mucho en ver complementos nutricionales de resveratrol que, entre otras cosas, alargarían la vida celular. Eso se debe a que la cantidad de resveratrol necesaria para activar el Sirt1 no puede obtenerse a través de los alimentos que lo contienen.
Sin embargo, el primer producto nacido de estas investigaciones no ha sido un alimento, sino un cosmético. Los laboratorios Estée Lauder, junto con los investigadores, han comprobado cómo el Sirt1 ayuda a regular la longevidad de las células de la epidermis, y han diseñado una forma de resveratrol, el resveratrate, que permite ser utilizado en altas concentraciones para activar el gen. El resveratrol, de hecho, se emplea desde hace años en cosmética por su capacidad antioxidante y anti-irritante, pero en una alta concentración es tan inestable que no se puede utilizar. Lo que ahora se ha logrado es modificarlo para hacerlo más compatible con la piel. Esta molécula, corazón de Re-Nutriv Ultimate Youth Creme, incrementa la tasa de supervivencia de las células multiplicando por seis su capacidad natural de defenderse de las agresiones medioambientales. Así, puede ampliarse el tiempo de recuperación de las células y duplicar su tasa de supervivencia. La estimulación de la sirtuina es también lo que pretende la última novedad del grupo Puig, la Crema de Noche Reparadora Anti-fatiga Absoluta B21 de Orlane, con un complejo compuesto de extractos de arroz y soja.
También la supervivencia de las células, concretamente de las células madre, es lo que busca la última crema de Dior, Capture XP R60/80. Los descubrimientos sobre las células madre y su capacidad ilimitada de renovación han inspirado la investigación de Dior,, que, tras cinco años de trabajo con el laboratorio de Biología Cutánea de la Universidad de Módena, presenta una fórmula con un sistema (stemsome) que libera tres activos capaces de alcanzar la capa más profunda de la epidermis. Está demostrado que con el paso de los años se agotan las células de la capa basal, la más profunda, de la epidermis. En los surcos de las arrugas, estas células basales son vulnerables a los ataques medioambientales y disminuyen tanto en número como en su capacidad de renovar la piel. Además, también las células madre pueden ser atacadas por los oxidantes, lo que produce daños en su ADN e impide que la piel se regenere. La nueva crema contiene un activo patentado (el TP-Vityl) capaz de proteger y optimizar su potencial renovador.
Estimular la vida celular es también el eje de otra investigación basada en la capacidad de los microorganismos para reactivar los mecanismos biológicos. Hace un par de años, Montibello presentaba un cosmético probiótico elaborado con yogur. Ahora son los microorganismos del plancton de las aguas termales los utilizados por Biotherm para estimular una enzima (la MnSOD) considerada “la enzima de la vida de la piel”. Según el doctor Lucien Aubert, biólogo y director del laboratorio de investigación y desarrollo de Biotherm, la nueva crema, Rides Repair Pur Silicium, “reactiva el metabolismo de la piel e inicia un proceso de autorregeneración que continúa un mes después de finalizar el tratamiento”. Vichy, marca, como Biotherm, del grupo L’Oréal, ha desarrollado una crema dermobiótica que refuerza la barrera antimicrobiana de la piel y activa las defensas naturales a partir de los 60 años.
Sin embargo, no todos los dermatólogos tienen el mismo punto de vista acerca del alcance real de estos avances. “Para que una cosa se defina como un gran invento y sea reconocida, tiene que haberse publicado en una revista científica de impacto, y en este caso no ha ocurrido”, dice el doctor Francisco Camacho, catedrático de Dermatología de la Universidad de Sevilla y jefe del departamento de Dermatología del hospital Virgen Macarena de esa ciudad. Coincide con él Pedro Jaén: “Una cosa es la teoría de que estos principios activos funcionan y otra que, incorporados a una crema, tengan la función que aseguran.”
Camacho, organizador del Congreso Internacional de Dermatología celebrado hace dos semanas, explica que los únicos estudios reconocidos con células madre son los que se están realizando en Inglaterra para conseguir trasplantes de cabello, y que “en cinco años podremos hablar de ello. Sobre el papel, las células madre también serían capaces de regenerar la piel, pero de eso a que esté disponible en una crema...”°
La cosmética ha dado un importante paso en el combate contra el envejecimiento cutáneo. En las investigaciones, en las que se trabaja a partir de las polémicas células madre, participan científicos con reconocimiento internacional cuyos nombres suenan como futuros candidatos al Nobel. Su objetivo es salvar y prolongar la vida de las células cutáneas para preservar la piel. La gran innovación es que mientras la mayoría de los cosméticos antiarrugas existentes en el mercado suele funcionar a partir de la eliminación de las capas de piel para acelerar la renovación celular, los nuevos descubrimientos tienen la función de proteger la vida de las células ya existentes.
“Es interesante el cambio de enfoque”, asegura el doctor Pedro Jaén, coordinador del grupo de dermocosmética de la Academia Española de Dermatología y Venerología y jefe del servicio de dermatología del hospital Ramón y Cajal de Madrid. “Hasta ahora lo que se hacía era provocar una irritación en la piel, una exfoliación, para que la piel respondiese a ese estímulo. Ahora –añade– hemos pasado de atacar las arrugas a preocuparnos por paliar el envejecimiento. Los trabajos de los dermatólogos se centran en que la piel fabrique sus componentes, y descubrir la forma de alargar la vida de las células es otro paso más.”
Una de las líneas de investigación más novedosas, y q ue se considera candidata en un futuro a un premio Nobel, es la llevada a cabo por Leonard Guarente, profesor de Biología de Novartis del Instituto de Tecnología de Massachussets, y David A. Sinclair, profesor adjunto de Patología y codirector de los laboratorios Paul F. Glenn de los Mecanismos Biológicos del Envejecimiento en la Escuela de Medicina de Harvard. Ambos investigadores estudian el comportamiento de los genes (denominados sirtuinas) durante el proceso de envejecimiento. En el transcurso de estos trabajos, han descubierto que un gen, el Sirt1, denominado también gen de la longevidad, controla distintos procesos. En primer lugar, aumenta la resistencia al estrés de las células, lo que retrasa su envejecimiento. Y en segundo lugar, potencia la movilización de las grasas, que facilita su eliminación. Además, saben que el Sirt1 puede ser activado por una sustancia, el resveratrol, que se encuentra de forma natural en el vino y en algunos vegetales. Las posibilidades de este descubrimiento son enormes y en el futuro podrían ser una solución para hacer más eficaces las dietas adelgazantes. Tal como afirma el propio doctor Guarente, no tardaremos mucho en ver complementos nutricionales de resveratrol que, entre otras cosas, alargarían la vida celular. Eso se debe a que la cantidad de resveratrol necesaria para activar el Sirt1 no puede obtenerse a través de los alimentos que lo contienen.
Sin embargo, el primer producto nacido de estas investigaciones no ha sido un alimento, sino un cosmético. Los laboratorios Estée Lauder, junto con los investigadores, han comprobado cómo el Sirt1 ayuda a regular la longevidad de las células de la epidermis, y han diseñado una forma de resveratrol, el resveratrate, que permite ser utilizado en altas concentraciones para activar el gen. El resveratrol, de hecho, se emplea desde hace años en cosmética por su capacidad antioxidante y anti-irritante, pero en una alta concentración es tan inestable que no se puede utilizar. Lo que ahora se ha logrado es modificarlo para hacerlo más compatible con la piel. Esta molécula, corazón de Re-Nutriv Ultimate Youth Creme, incrementa la tasa de supervivencia de las células multiplicando por seis su capacidad natural de defenderse de las agresiones medioambientales. Así, puede ampliarse el tiempo de recuperación de las células y duplicar su tasa de supervivencia. La estimulación de la sirtuina es también lo que pretende la última novedad del grupo Puig, la Crema de Noche Reparadora Anti-fatiga Absoluta B21 de Orlane, con un complejo compuesto de extractos de arroz y soja.
También la supervivencia de las células, concretamente de las células madre, es lo que busca la última crema de Dior, Capture XP R60/80. Los descubrimientos sobre las células madre y su capacidad ilimitada de renovación han inspirado la investigación de Dior,, que, tras cinco años de trabajo con el laboratorio de Biología Cutánea de la Universidad de Módena, presenta una fórmula con un sistema (stemsome) que libera tres activos capaces de alcanzar la capa más profunda de la epidermis. Está demostrado que con el paso de los años se agotan las células de la capa basal, la más profunda, de la epidermis. En los surcos de las arrugas, estas células basales son vulnerables a los ataques medioambientales y disminuyen tanto en número como en su capacidad de renovar la piel. Además, también las células madre pueden ser atacadas por los oxidantes, lo que produce daños en su ADN e impide que la piel se regenere. La nueva crema contiene un activo patentado (el TP-Vityl) capaz de proteger y optimizar su potencial renovador.
Estimular la vida celular es también el eje de otra investigación basada en la capacidad de los microorganismos para reactivar los mecanismos biológicos. Hace un par de años, Montibello presentaba un cosmético probiótico elaborado con yogur. Ahora son los microorganismos del plancton de las aguas termales los utilizados por Biotherm para estimular una enzima (la MnSOD) considerada “la enzima de la vida de la piel”. Según el doctor Lucien Aubert, biólogo y director del laboratorio de investigación y desarrollo de Biotherm, la nueva crema, Rides Repair Pur Silicium, “reactiva el metabolismo de la piel e inicia un proceso de autorregeneración que continúa un mes después de finalizar el tratamiento”. Vichy, marca, como Biotherm, del grupo L’Oréal, ha desarrollado una crema dermobiótica que refuerza la barrera antimicrobiana de la piel y activa las defensas naturales a partir de los 60 años.
Sin embargo, no todos los dermatólogos tienen el mismo punto de vista acerca del alcance real de estos avances. “Para que una cosa se defina como un gran invento y sea reconocida, tiene que haberse publicado en una revista científica de impacto, y en este caso no ha ocurrido”, dice el doctor Francisco Camacho, catedrático de Dermatología de la Universidad de Sevilla y jefe del departamento de Dermatología del hospital Virgen Macarena de esa ciudad. Coincide con él Pedro Jaén: “Una cosa es la teoría de que estos principios activos funcionan y otra que, incorporados a una crema, tengan la función que aseguran.”
Camacho, organizador del Congreso Internacional de Dermatología celebrado hace dos semanas, explica que los únicos estudios reconocidos con células madre son los que se están realizando en Inglaterra para conseguir trasplantes de cabello, y que “en cinco años podremos hablar de ello. Sobre el papel, las células madre también serían capaces de regenerar la piel, pero de eso a que esté disponible en una crema...”°
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