Regreso a la comida de toda la vida
La cesta de la compra se parece cada vez más a una receta farmacéutica, con alimentos llenos de mejoras en favor de la salud. Pero los problemas relacionados con el desequilibrio dietético crecen. Por eso se extiende el deseo de recuperar la comida de verdad.

Del huerto a casa
Una tendencia de consumo claramente en auge son los servicios de compra de alimentos por internet. Desde verduras de la huerta andaluza hasta naranjas de Valencia o patatas de Galicia, existen numerosas empresas especializadas en llevar frutas y verduras directamente del huerto a casa. Recibir semanalmente una caja de verduras de temporada de entre 10 y 15 kilos sale por unos 120 euros al mes, un precio similar al de una compra convencional, según el consumo de vegetales de cada casa, pero con márgenes para el agricultor incomparables. Según explica Josep Pàmies, propietario de Pàmies Productes Hortícoles, hoy un agricultor está vendiendo un kilo de mezclum a los mercados centrales por 6 euros. Los restauradores y comercios la compran por 12, y el consumidor final, por 18. El intermediario puede añadir hasta un 450% sobre el precio que paga al agricultor, según datos de la asociación agraria COAG.
Con la compra directa por internet, el cliente, además de unas condiciones justas, se asegura la mejor calidad de un producto que le llegará a casa entre 24 y 48 horas después de haber sido cosechado y sin haber tenido que someterse a semicongelaciones o tratamientos químicos para que se conserve bien durante el transporte. Delaterra.net fue pionera en ofrecer este tipo de servicio en España. En el 2003 facturaron 66.304 euros. En el 2008, 225.878 euros. Recapte distribuye cajas de fruta y verdura producidas ecológicamente en su propio huerto de Alcarràs (Lleida). En 1998, cuando empezaron, distribuían cien cajas a la semana. Hoy, mil.
La valenciana Naranjas Lola abastece a 2.500 familias, además de a conocidos restaurantes de lujo como El Bulli. La madrileña Delahuertaatupuerta está ya ajustando sus cajas de frutas y verduras al tipo de consumidor: cajas para solteros, cajas para parejas, caja familia con hijos... Otros tipos de plataforma están surgiendo alrededor de este negocio: directodelcampo.com es un portal que ofrece gratuitamente un espacio a productores de alimentos de toda España para que puedan vender sus productos sin intermediarios. Desde julio del 2007, 1.200 clientes han usado la página.
También la producción ecológica está en auge. El mercado ecológico internacional crece cada año, y hoy factura más de 40.000 millones de dólares y la superficie ecológica cultivada suma ya 30,4 millones de hectáreas. En España hay 988.323 hectáreas de cultivo ecológico y 20.000 operadores, según datos del Ministerio de Agricultura. Sin embargo, estas cifras pueden llevar a confusión, pues el consumo de productos ecológicos en España no está aún a la altura de esta producción: el 80% se exporta a otros países europeos, principalmente a Holanda, Alemania, Francia y el Reino Unido, donde los hábitos de consumo ecológico sí están asentados.
La comida rápida preferida
Pero si las cooperativas ecológicas y la venta por internet han aumentado, es cierto que en el último año también lo ha hecho un sector antagonista: el de la comida rápida. Desde febrero del 2007 hasta febrero del 2008, el aumento de consumo de comida rápida ha crecido en España un 30%, un crecimiento que está estrechamente relacionado con la crisis económica y con el bajo precio de los menús que ofrecen, cuestión clave en el asunto de la alimentación. Según un estudio de las consultoras Nielsen y Research International, el 40% de los españoles cree que comer en un fast food es más barato que comer en casa, y el 50% elige el menú más barato cuando acude allí. Hace una generación, las familias españolas gastaban el 30% de su presupuesto en comida, cantidad que hoy ha descendido hasta el 12%, exactamente lo mismo que destinamos al teléfono móvil.
Según la Federación Española de Hoteles y Restaurantes, en el 2004 había en España cerca de 3.000 establecimientos de este tipo. La cifra ha aumentado desde entonces, y parece que seguirá haciéndolo: McDonald’s tenía previsto inaugurar 70 nuevos establecimientos en el periodo 2007-2010. En todos ellos, el plato estrella es la hamburguesa. Por poco más de 1 euro es posible comer una hamburguesa doble con queso: 480 calorías y 26,6 gramos de grasas. Estas grasas saturadas tendrán una incidencia directa en el aumento del peso y de los niveles de colesterol. Aunque tal vez, para regular este efecto que produce la hamburguesa, se opte por tomar un yogur al que se han añadido ingredientes que reducen el colesterol...
Cuatro consejos para comprar en el súper
En su libro In Defense of Food, el periodista Michael Pollan propone una serie de consejos para el consumidor
1) No coma nada que su bisabuela no reconocería. Si no puede reconocer el alimento del que procede el producto que acaba de coger de la estantería del supermercado, no lo compre. Otro consejo parecido: si no puede pudrirse, no lo coma.
2) Evite los productos alimentarios que contengan ingredientes: a) desconocidos, b) impronunciables, c) que sean más de cinco, d) que incluyan sirope de maíz alto en fructosa. Si no cumplen estos requisitos, es que han pasado la línea que va del alimento al producto alimentario.
3) Evite los productos alimentarios que se centran más en el nutriente específico que en el alimento.
4) Compre en los pasillos laterales del supermercado y manténgase fuera del centro. La mayoría de los supermercados están organizados de forma que los alimentos frescos (verduras, frutas, pescados) se distribuyen alrededor.
Salga del supermercado siempre que sea posible. Vaya al mercado y, si puede ser, acuda a los puestos de los granjeros que venden lo que cultivan.







