28/03/2010
Niños y monstruos sanos
Texto de Cristina Jolonch
Fotos de Francis Tsang
Sólo a través de la educación es posible estimular los hábitos saludables con que combatir el aumento de enfermedades cardiovasculares. Así lo cree el cardiólogo Valentí Fuster, quien lidera la nueva fundación SHE, que promueve una buena alimentación, la práctica de ejercicio y la higiene entre los niños. Cuenta con el apoyo de organismos y personalidades relevantes. Y con la complicidad de los personajes de Barrio Sésamo, protagonistas de Monstruos supersanos, que acaba de publicar Planeta como parte del proyecto.

Agradecimiento al CNIC y al colegio Santa María del Camino
Fiel a su sentido práctico y consciente de que es imposible abarcar todos los ámbitos, Fuster ha buscado la complicidad de los máximos especialistas en cada una de las áreas necesarias para su proyecto. Cuenta con el apoyo de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), la Fundación l’Esplai, el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), que él mismo dirige, y la Fundació Alícia, especializada en alimentación y ciencia, en la que también está involucrado, en este caso junto a Ferran Adrià.
Alícia, cuyos talleres sobre hábitos alimentarios son un éxito entre los escolares, ha colaborado en la realización de un estudio sobre los conocimientos y las prácticas de alimentación en las escuelas así como las necesidades de formación de los alumnos en este ámbito. Una escuela privada de Madrid y tres de Cardona –dos públicas y una privada– participan del programa experimental “Prevenir para vivir”, que poco a poco irá extendiéndose a nuevos centros de toda España.
A partir de las observaciones de los comedores escolares analizados, el equipo de cocina de Alícia ha desarrollado propuestas culinarias de mejora de la calidad de los menús. Factores como servir los platos a una temperatura adecuada, mejorar la presentación o cuidar los recipientes en los que se sirve la comida hacen que esta sea mucho mejor valorada por los niños.
“No hay otra manera de aprender a comer –explica Toni Massanés, director de Alícia– que comiendo. Y es importante que los hábitos saludables se adquieran cuanto antes.” Explica Massanés que, al nacer, el niño es totalmente dependiente en sus necesidades nutricionales, y que “durante la etapa en que su familia y su entorno deben procurarle una alimentación sana y equilibrada, este debe adquirir los hábitos y con ellos el criterio que a lo largo de su vida precisará para su propia gestión alimentaria”.
Su prestigio a escala internacional ha permitido a Fuster encontrar no sólo la complicidad de centros punteros o de personajes capaces de influir en los niños, como los personajes de Barrio Sésamo. Están también implicadas en el proyecto personalidades relevantes, como Javier Solana, quien, como él, recuerda una infancia en la que el ejercicio físico estaba muy presente: “Sólo para ir y volver del colegio, cuatro viajes todos los días, hacía un montón de kilómetros. Comíamos menos, pero hacíamos una vida bastante más saludable que muchos de los niños de hoy”. Su amistad con Fuster, cuenta, viene de lejos.
“Es alguien de quien siempre se aprende y con el que hemos compartido muchos sueños. Y ha llegado el momento de hacerlos realidad a través de un proyecto tan ambicioso como necesario.” Explica el que fue ministro, secretario general de la OTAN y alto representante de la UE que Fuster aporta el saber y él le acompaña “en la vida social internacional” para dar a conocer la fundación. “Es maravilloso que alguien que trabaja con los últimos avances científicos y la mejor tecnología tome conciencia de la importancia de la prevención.”
Alícia, cuyos talleres sobre hábitos alimentarios son un éxito entre los escolares, ha colaborado en la realización de un estudio sobre los conocimientos y las prácticas de alimentación en las escuelas así como las necesidades de formación de los alumnos en este ámbito. Una escuela privada de Madrid y tres de Cardona –dos públicas y una privada– participan del programa experimental “Prevenir para vivir”, que poco a poco irá extendiéndose a nuevos centros de toda España.
A partir de las observaciones de los comedores escolares analizados, el equipo de cocina de Alícia ha desarrollado propuestas culinarias de mejora de la calidad de los menús. Factores como servir los platos a una temperatura adecuada, mejorar la presentación o cuidar los recipientes en los que se sirve la comida hacen que esta sea mucho mejor valorada por los niños.
“No hay otra manera de aprender a comer –explica Toni Massanés, director de Alícia– que comiendo. Y es importante que los hábitos saludables se adquieran cuanto antes.” Explica Massanés que, al nacer, el niño es totalmente dependiente en sus necesidades nutricionales, y que “durante la etapa en que su familia y su entorno deben procurarle una alimentación sana y equilibrada, este debe adquirir los hábitos y con ellos el criterio que a lo largo de su vida precisará para su propia gestión alimentaria”.
Su prestigio a escala internacional ha permitido a Fuster encontrar no sólo la complicidad de centros punteros o de personajes capaces de influir en los niños, como los personajes de Barrio Sésamo. Están también implicadas en el proyecto personalidades relevantes, como Javier Solana, quien, como él, recuerda una infancia en la que el ejercicio físico estaba muy presente: “Sólo para ir y volver del colegio, cuatro viajes todos los días, hacía un montón de kilómetros. Comíamos menos, pero hacíamos una vida bastante más saludable que muchos de los niños de hoy”. Su amistad con Fuster, cuenta, viene de lejos.
“Es alguien de quien siempre se aprende y con el que hemos compartido muchos sueños. Y ha llegado el momento de hacerlos realidad a través de un proyecto tan ambicioso como necesario.” Explica el que fue ministro, secretario general de la OTAN y alto representante de la UE que Fuster aporta el saber y él le acompaña “en la vida social internacional” para dar a conocer la fundación. “Es maravilloso que alguien que trabaja con los últimos avances científicos y la mejor tecnología tome conciencia de la importancia de la prevención.”
de: Carmen Rius | 29/03/2010
Como bien dice es imposible abarcar todos los ámbitos. Le falta la complicidad de máximos especialistas en droga. El apoyo de Fad es del todo insuficiente.
de: Teresa Travieso | 27/03/2010
muchas gracias al Dr. Valentin Fuster por fusionar inteligentemente saluuuuud+ilusión +diversión = VIDA, los niños de hoy son nuestro futuro.








