14/02/2010
Amores revueltos
Texto de Cristina Jolonch
Fotos de Carlos González Armesto
La mayor desinhibición en materia de sexo, una educación menos represiva que antes,
el ansia por vivir nuevas experiencias o la irrupción de internet en la vida de jóvenes y adultos han modificado las relaciones de pareja y el negocio de todo lo que envuelve al amor.
El juego de la seducción encuentra nuevos escenarios y caminos para explorar. Sólo la necesidad de amar y ser amado se mantiene intacta en una sociedad en la que todo cambia
el ansia por vivir nuevas experiencias o la irrupción de internet en la vida de jóvenes y adultos han modificado las relaciones de pareja y el negocio de todo lo que envuelve al amor.
El juego de la seducción encuentra nuevos escenarios y caminos para explorar. Sólo la necesidad de amar y ser amado se mantiene intacta en una sociedad en la que todo cambia

Santi Bonnin, que conoció a su última pareja a través de una web para chicos gais, confiesa que huye del compromiso pero no le gusta estar solo. “Cuando hay épocas en las que tengo muchas aventuras siento la necesidad de estar solo. Y me da una pereza tremenda pensar en planificar las vacaciones o mi fin de semana con alguien. Y cuando llevo una temporada solo, siento que me gustaría tener a alguien con quien estar a gusto y a quien abrazar por la noche.” Asegura que acumular desengaños le ha curtido y ha hecho que confíe menos en el amor de pareja. Lo afirma con la voz de la experiencia a la edad de 24 años.
La necesidad de vivir nuevas experiencias, y el inicio del contacto sexual a edad cada vez más temprana, motiva, según el doctor Pomerol, que muchas personas decidan probar con gente del mismo sexo, lo que para él explicaría en parte el aumento notable de la homosexualidad. “Empiezo a pensar, contrariamente a lo que siempre había creído, que tal vez el ser humano sea bisexual.”
Según este especialista, se vive en un momento en que los factores culturales prevalecen sobre los biológicos. “El hombre está diseñado para sentir constante deseo sexual y satisfacerlo de forma inmediata y para inseminar a muchas mujeres en su vida, mientras que la mujer elige mucho más a conciencia a su amante porque es ella quien va a dar a luz a los hijos. De ahí que se diga que ellos buscan amantes ocasionales, y ellas, amantes excepcionales.”
Por mucho que surjan nuevas formas de comunicarse, hay elementos de la seducción que sólo pueden darse cuando las personas se encuentran cara a cara. Hay señales visuales, gestos, miradas, tacto, una compleja comunicación no verbal que desencadena la atracción hacia el otro. Mara Dierssen, neurobióloga e investigadora del Centro de Regulación Genómica de Barcelona, explica que “todas esas señales no se dan en el entorno virtual, por lo que muchas parejas rompen cuando al dar el paso de conocerse personalmente surge la decepción”.
Explica que la inmediatez, el anonimato, la relativa falta de responsabilidad que requiere una relación virtual o la canalización de emociones mediante el lenguaje escrito son algunos de los factores que deciden cada vez a más personas a optar por este tipo de relaciones en las que suelen modular su propia imagen para hacerla más atractiva. “La comunicación escrita entre internautas dista mucho de las relaciones epistolares clásicas en que los textos expresaban un torbellino de emociones. Hoy la comunicación escrita se ha empobrecido y eso suele generar malentendidos.”
Lo que ocurre en el cerebro de los enamorados se conoce cada vez mejor. Dierssen habla de diversas fases. Tanto en la primera, de búsqueda no dirigida (más constante en los hombres y más cíclica en las mujeres), como en la segunda, de creación de un lazo afectivo con una persona concreta, se desactivan las áreas del cerebro que tienen que ver con emociones negativas, lo que impide ver los defectos del enamorado. En esas fases, el cerebro actúa de forma parecida a cuando hay un proceso adictivo, incluido el riesgo de recaída. Explica esta especialista que ni todo el mundo se enamora con la misma intensidad ni en las parejas el amor suele ser igual por ambas partes. “Eso no quiere decir que a lo largo de los años siempre sea el mismo el que ama más intensamente que el otro.”
Ante el ansia por experimentar, considera Dierssen que “hay que aburrirse de vez en cuando para saber lo que es divertirse”, así como recordar que el componente altruista es fundamental en el desarrollo social de la especie humana. “Ahora hay mayor tendencia al egoísmo y a olvidar que dar a los demás siempre tiene una repercusión positiva. Y eso puede ocurrir en la pareja.”
Tener una vida sexual satisfactoria es importante para que la relación siga funcionando con los años. Explica Sylvia de Béjar que cuando se lleva mucho tiempo de convivencia es importante ser sincero con uno mismo y atreverse a expresar las fantasías sexuales que cada uno tiene. “No se trata de imponer ninguna práctica, pero sí de hablar ambos el mismo lenguaje para poder compartir el juego sexual, y eso requiere romper lo que se conoce como zona de confort, o, lo que es lo mismo, ir más allá de la rutina de la pareja para experimentar juntos.”°
La necesidad de vivir nuevas experiencias, y el inicio del contacto sexual a edad cada vez más temprana, motiva, según el doctor Pomerol, que muchas personas decidan probar con gente del mismo sexo, lo que para él explicaría en parte el aumento notable de la homosexualidad. “Empiezo a pensar, contrariamente a lo que siempre había creído, que tal vez el ser humano sea bisexual.”
Según este especialista, se vive en un momento en que los factores culturales prevalecen sobre los biológicos. “El hombre está diseñado para sentir constante deseo sexual y satisfacerlo de forma inmediata y para inseminar a muchas mujeres en su vida, mientras que la mujer elige mucho más a conciencia a su amante porque es ella quien va a dar a luz a los hijos. De ahí que se diga que ellos buscan amantes ocasionales, y ellas, amantes excepcionales.”
Por mucho que surjan nuevas formas de comunicarse, hay elementos de la seducción que sólo pueden darse cuando las personas se encuentran cara a cara. Hay señales visuales, gestos, miradas, tacto, una compleja comunicación no verbal que desencadena la atracción hacia el otro. Mara Dierssen, neurobióloga e investigadora del Centro de Regulación Genómica de Barcelona, explica que “todas esas señales no se dan en el entorno virtual, por lo que muchas parejas rompen cuando al dar el paso de conocerse personalmente surge la decepción”.
Explica que la inmediatez, el anonimato, la relativa falta de responsabilidad que requiere una relación virtual o la canalización de emociones mediante el lenguaje escrito son algunos de los factores que deciden cada vez a más personas a optar por este tipo de relaciones en las que suelen modular su propia imagen para hacerla más atractiva. “La comunicación escrita entre internautas dista mucho de las relaciones epistolares clásicas en que los textos expresaban un torbellino de emociones. Hoy la comunicación escrita se ha empobrecido y eso suele generar malentendidos.”
Lo que ocurre en el cerebro de los enamorados se conoce cada vez mejor. Dierssen habla de diversas fases. Tanto en la primera, de búsqueda no dirigida (más constante en los hombres y más cíclica en las mujeres), como en la segunda, de creación de un lazo afectivo con una persona concreta, se desactivan las áreas del cerebro que tienen que ver con emociones negativas, lo que impide ver los defectos del enamorado. En esas fases, el cerebro actúa de forma parecida a cuando hay un proceso adictivo, incluido el riesgo de recaída. Explica esta especialista que ni todo el mundo se enamora con la misma intensidad ni en las parejas el amor suele ser igual por ambas partes. “Eso no quiere decir que a lo largo de los años siempre sea el mismo el que ama más intensamente que el otro.”
Ante el ansia por experimentar, considera Dierssen que “hay que aburrirse de vez en cuando para saber lo que es divertirse”, así como recordar que el componente altruista es fundamental en el desarrollo social de la especie humana. “Ahora hay mayor tendencia al egoísmo y a olvidar que dar a los demás siempre tiene una repercusión positiva. Y eso puede ocurrir en la pareja.”
Tener una vida sexual satisfactoria es importante para que la relación siga funcionando con los años. Explica Sylvia de Béjar que cuando se lleva mucho tiempo de convivencia es importante ser sincero con uno mismo y atreverse a expresar las fantasías sexuales que cada uno tiene. “No se trata de imponer ninguna práctica, pero sí de hablar ambos el mismo lenguaje para poder compartir el juego sexual, y eso requiere romper lo que se conoce como zona de confort, o, lo que es lo mismo, ir más allá de la rutina de la pareja para experimentar juntos.”°
de: Silvia Ropero Fuentes | 16/02/2010
Vimos el reportaje sobre amores de nuevo cuño y la verdad es que nos gustó mucho el texto y sobre todo las fotos. Creemos que la foto que abre el reportaje, además de que es preciosa, nos parece que cumple gráficamente con todo ese sentimiento que es el amor: pasión, dulzura, posesión etc. Pero, señores, ¿qué les ha pasado con la portada? ¿Es una broma? Es espantosa, basta, "déjà vu". Se carga todo el reportaje. Pensamos que es mucho más impactante poner la foto del beso en la portada, no sé. ¿No es mejor una idea simplificada en una portada? Muchas gracias por su atención. Seis amigo y yo.







