Más fantasía y menos rutina en favor del sexo
LAS IMÁGENES MÁS RECURENTES
Ellas
La fantasía femenina más recurrente es mantener una relación sexual con otra mujer. Con una o con varias. Con o sin juguetes eróticos. Con o sin hombres. Con mucho sexo oral. A veces, con una amiga. Casi siempre, como sujetos pasivos.
Las situaciones morbosas, en lugares prohibidos, insólitos, incluso absurdos, espolean mucho la libido femenina, como puede ser un viaje en metro, en un local abarrotado o en un ascensor.
También las escenas de sumisión: dominadas en la calle; atadas y desnudas en una gran mansión o en una camilla mientras médicos y enfermeras realizan extrañas pruebas clínicas; sorprendidas en una gasolinera… No hay que confundir ese nivel de agresividad presente en las fantasías con lo que se desea en la realidad.
Le siguen los tríos, las fantasías en las que se interpreta un papel y las que se tienen con la pareja, que suelen aparecer cuando la relación está en el inicio.
También tienen fantasías exhibicionistas, con varios hombres, con un desconocido y voyeurísticas.
El agua es un elemento muy recurrente, ya sea en el mar o en un jacuzzi. Los espacios bien acondicionados (decorados con gusto, de iluminación tenue, con esencias olorosas, en países exóticos…) y disponer de tiempo para jugar son importantes estímulos para casi todas las mujeres.
Ellos
Los hombres se imaginan en el trío, pero hay que destacar que la gran protagonista de las fantasías masculinas suele ser su propia mujer, aunque en la imaginación se presenta muy excitada, con más ganas de placeres eróticos que en la realidad. Al principio, suele recrearse en el juego entre las dos mujeres y más tarde entra en acción.
En el segundo puesto del imaginario erótico masculino, se sitúa la escena de su mujer con otro hombre, a menudo mejor dotado que él y en una situación de poder más alta, como puede ser su propio jefe.
A partir de los cuarenta y tantos, se hace más frecuente la aparición de otras mujeres en estas ensoñaciones, aunque no dejan de recurrir a la propia pareja.
También la playa, la bañera, la ducha y la piscina forman parte de los escenarios preferidos por los varones.
Un personaje que aparece en las fantasías de algunos hombres y no en las de ellas es el transexual.







