11/05/2008

Extra casa

Transparencia para vivir las estaciones

Texto de Marta Rodríguez Bosch
Fotos de Paul Ott
Coordinación de Begoña Corzo
  1. 1.
    1. Los bloques de hormigón se ven aligerados por las puertas de vidrio enrasadas. Las cualidades propias de cada material–la suavidad y la transparencia del primero, junto a la impenetrabilidad y el tacto rugoso del segundo– equilibran el ambiente interior, que también tiene paredes de hormigón martilleado y suelo de hormigón pulido.
  2. 2.
    La cocina está en uno de los pasillos irregulares que corren paralelos a las fachadas y se apoya sobre la roca que aloja el dormitorio de invitados.
  3. 3.
    El dormitorio principal se abre hacia el jardín a través de la fachada acristalada. Sólo queda delimitado por uno de los volúmenes de hormigón
  4. 4.
    Desde el comedor, entre los dos cuerpos de hormigón, se ve el jardín a ambos lados. La puerta de cristal conduce al dormitorio de invitados.
1.
2.
3.
4.

Reportaje

La casa con jardín sigue estando entre los principales sueños de muchos europeos. La dueña de esta vivienda, situada en una pequeña población al norte de Austria, tuvo un deseo añadido: que se fusionase con la naturaleza para poder vivir con intensidad los cambios del paso de las estaciones. Ante la cuestión de cómo abrir el espacio al entorno y a la vez ofrecer privacidad a sus habitantes, el arquitecto Michael Shamiyeh (39 años, de la Universidad Técnica de Viena, que recibió una mención de honor en los premios AR 2006 para Arquitectos Emergentes por este proyecto) concibió un volumen irregular con fachadas totalmente acristaladas y dos cuerpos independientes y cerrados. Para Shamiyeh, lo más significativo de este proyecto es la planta abierta, al modo de las que ideó el arquitecto alemán Mies van der Rohe a principios de siglo XX.
Su particular propuesta es una casa con forma de corbata de pajarita. En el centro de la planta, dos grandes rocas de hormigón que llegan al techo y están separadas por un amplio paso albergan el cuarto de baño principal y una dependencia para invitados. El resto de las estancias se distribuye alrededor de estas dos rocas, formando espacios irregulares, todos conectados visualmente con el jardín. En una de las alas se encuentran la sala de estar y la biblioteca, y en la opuesta, la cocina y el despacho; entre las dos rocas, está el comedor, con vistas a ambos lados del jardín.
Para lograr la máxima fusión del interior con el exterior, no existen columnas que interrumpan los cerramientos de vidrio autoportantes, y el techado se planteó con una estructura de vigas voladizas de hasta 7 metros. Construida con un presupuesto muy ajustado, Shamiyeh destaca cómo, “a pesar de su gran apertura y transparencia, no se puede ver el interior de la casa gracias a la concepción general de su ubicación y su forma”.
Le invitamos a que sea el primero en comentar esta información.
17 de agosto
17 de agosto
Publicidad
Buscar en