18/05/2008

Cubos frente al mar

Texto de Begoña Corzo
Fotos de Duccio Malagamba
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    1 y 2- La vivienda está formada por nueve cubos semiautónomos distribuidos prácticamente en círculo que se comunican por un pasillo interior. Todos ellos están recubiertos con madera de ipe.
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    Las cubiertas están ajardinadas, para conseguir un mejor aislamiento térmico y una mejor integración en el paisaje circundante, con Praia das Maçãs al fondo.
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    Un pasillo comunica las diferentes estancias. Las puertas de madera de la derecha corresponden al cuadro de instalaciones eléctricas. Al fondo, acceso al dormitorio de invitados. El suelo es de piedra natural.
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    El comedor y el salón están separados por un medio tabique. El suelo es de madera de ipe, como el exterior.
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    Para la cocina se ha elegido mobiliario muy funcional, con armarios lacados en blanco y una isla de trabajo con sobre de acero inoxidable.
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Reportaje

El arquitecto Álvaro Siza, uno de los pocos premios Pritzker que siguen construyendo viviendas, firma esta casa de vacaciones situada en Sintra (Portugal), en una gran parcela frente al mar con magníficas vistas de Praia das Maçãs y Praia Grande. La construcción se levanta sobre una plataforma en la parte más elevada de la parcela, que tiene un desnivel de 35 metros, para aprovechar las vistas. Olhar e ver (mirar y ver) es el lema y programa de este arquitecto interesado en construir obras que respeten el entorno natural y cultural donde se insertan. “Organizamos el espacio para que el hombre viva. Si se ignora al hombre, la arquitectura es innecesaria”, explica Siza.
Este proyecto consta de cinco dormitorios, un pequeño estudio, una gran sala de estar y una cocina, dispuestos de forma semiindependiente en cubos que se comunican entre sí gracias a una ruta interior que conecta toda la casa. Las intersecciones de estos pabellones con el pasillo interior que los une –que goza de luz natural gracias a las aberturas directas hacia el exterior– define la configuración irregular de los exteriores, que forman a su vez patios semiprivados abiertos al paisaje. Aunque la casa se organiza en una sola planta, esta cuenta con cuatro niveles diferentes que se corresponden con la cota del terreno que ocupa cada pabellón. La estructura del edificio es de mampostería chapada con madera tratada, con ventanas también de madera y una cubierta verde. “Al ser una segunda vivienda –explica Siza– , los acabados son muy sencillos, pero se ha prestado especial atención a la calidad de la organización espacial.”°
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16 de noviembre
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