15/06/2008
A orillas del Atlántico
Fotos de Roland Halbe
Texto de Marta Rodríguez Bosch
- 1.Una escalera lateral de madera permite subir a la cubierta de la casa y divisar una gran extensión de paisaje.
- 2.La casa se ha construido con hormigón y madera de lapacho. En el cubo más próximo al mar, una escalera asciende a la terraza de la cubierta y otra desciende bajo la casa, que, al estar elevada sobre patas, genera un gran porche y espacios de sombra.
- 3.na pasarela cubierta une los dos cuerpos. La cara que da al jardín tiene grandes correderas de vidrio. En el lado opuesto, una estructura de madera sirve de estantería donde dejar hallazgos. El propietario colecciona todo tipo de objetos encontrados, cuyo valor puede ser a veces sentimental o meramente estético.
- 4.La sala y el comedor quedan encarados hacia el Atlántico. Para la iluminación general se han colocado pequeños focos encastrados en el techo de hormigón. Este sistema se extiende al porche.
- 5.Bajo la edificación en primera línea de mar se encuentra la barbacoa. La mesa y los bancos son de lapacho. Una caja de hormigón alberga la parrilla.
- 6.Los lavamanos se han colocado sobre un mueble de madera hecho a medida con un estante inferior.
- 7.Los muros de la suite, sobre el segundo volumen, son de hormigón. La pieza disfruta de vistas panorámicas gracias a su fachada acristalada.

1.

2.

3.

4.

5.

6.

7.
Reportaje
Sólo una franja de arena y un puñado de grandes rocas separan esta casa de las aguas del Atlántico. El arquitecto Mathias Klotz ha proyectado esta vivienda, situada en una caleta de pescadores a 80 km al norte de Punta del Este (Uruguay), para que sus habitantes disfruten permanentemente del magnífico entorno natural. Y lo ha logrado con una ubicación elevada, unas fachadas profusamente acristaladas y zonas de porche o terrazas a distintos niveles.
La casa se desdobla en dos cajas de planta cuadrada. Esta peculiaridad se debe a la conjunción de varios factores: por una parte, se pensó en construirla en dos etapas; por otra, la normativa del lugar impide que un volumen mida más de 12 metros de lado en altura constante. Finalmente, cuajó la idea de dividirla en dos áreas, la pública y la privada. La edificación más cercana al mar alberga la sala, el comedor y la cocina, mientras que en la posterior se encuentran los dormitorios. Sobre este segundo cuerpo, un cubículo retirado de la fachada aloja el dormitorio principal, con espléndidas vistas. Las dos edificaciones, elevadas sobre patas de hormigón, quedan unidas por un paso acristalado que de lejos semeja una pérgola. Bajo uno de los forjados, resta un amplio espacio con 2,50 m de altura para hacer barbacoas, tanto en invierno como en verano. “Es uno de los lugares esenciales en todo programa familiar argentino o uruguayo”, señala el arquitecto.
“Los techos de las dos cajas – explica Mathias Klotz– han sido ajardinados para mejorar la calidad térmica de las edificaciones, pero también para integrar la nueva arquitectura construida en el paisaje existente.”
La casa se desdobla en dos cajas de planta cuadrada. Esta peculiaridad se debe a la conjunción de varios factores: por una parte, se pensó en construirla en dos etapas; por otra, la normativa del lugar impide que un volumen mida más de 12 metros de lado en altura constante. Finalmente, cuajó la idea de dividirla en dos áreas, la pública y la privada. La edificación más cercana al mar alberga la sala, el comedor y la cocina, mientras que en la posterior se encuentran los dormitorios. Sobre este segundo cuerpo, un cubículo retirado de la fachada aloja el dormitorio principal, con espléndidas vistas. Las dos edificaciones, elevadas sobre patas de hormigón, quedan unidas por un paso acristalado que de lejos semeja una pérgola. Bajo uno de los forjados, resta un amplio espacio con 2,50 m de altura para hacer barbacoas, tanto en invierno como en verano. “Es uno de los lugares esenciales en todo programa familiar argentino o uruguayo”, señala el arquitecto.
“Los techos de las dos cajas – explica Mathias Klotz– han sido ajardinados para mejorar la calidad térmica de las edificaciones, pero también para integrar la nueva arquitectura construida en el paisaje existente.”
Le invitamos a que sea el primero en comentar esta información.






