Un piso de lujo
- 1.Un gran cuadro de Óscar Merino preside el comedor, ubicado en una esquina del salón. La mesa, con sobre de espejo ahumado, es de Casa Milano; las sillas rojas, de Cattelan, y la alfombra de lana, de Cotton Wool.
- 2.En el salón, un sofá y un puf gris de Meridiani y una mesa de centro de Cattelan. El suelo es de roble macizo de Schotten & Hansen. El panel decorativo de la pared del fondo es de madera de ébano y laca negra mate. Las cristaleras conducen a la terraza, con vistas sobre Marbella.
- 3.El suelo del recibidor es de granito negro apomazado enmarcado con madera de roble. El tríptico romano es una corredera tras la que se esconde un aseo con las paredes forradas de cristal serigrafiado en negro. La puerta de la izquierda conduce al apartamento de invitados, y la de la derecha, a la suite
- 4.Todo el mobiliario del dormitorio, los vestidores y el baño está diseñado en ébano por Design Concept, excepto los armarios lacados, que son de Lama. La pared de la ducha es de piedra negra portuguesa, y el suelo, de travertino. En el suelo del dormitorio se emplea la misma madera maciza de roble del salón. El televisor de plasma es de Bang & Olufsen.
- 5.Tras la reforma, la cocina ocupa el doble de superficie, ya que se incorporó a ella uno de los dormitorios. Los muebles lacados en rojo brillante son de Poggenpohl, y las encimeras, de Cristalite, un material de cuarzo que reviste parte del suelo. La cocina dispone de una isla de cocción que también se usa como comedor de diario. El taburete es de Magis.
- 6.Tras la reforma, la cocina ocupa el doble de superficie, ya que se incorporó a ella uno de los dormitorios. Los muebles lacados en rojo brillante son de Poggenpohl, y las encimeras, de Cristalite, un material de cuarzo que reviste parte del suelo. La cocina dispone de una isla de cocción que también se usa como comedor de diario. El taburete es de Magis.






Reportaje
Un piso de 180 m2 con tres dormitorios, tres baños, una cocina, un salón comedor y dos pasillos de distribución. Ideal para una familia, pero poco práctico para un ejecutivo. El interiorista Fernando Fernández, del estudio marbellí Design Concept, ha convertido esta vivienda estándar en un piso de lujo que incluye un pequeño apartamento para alojar a las visitas. La nueva distribución ha sido concebida de manera que el invitado pueda utilizar su espacio –un dormitorio y un cuarto de baño, además de la cocina– sin invadir la intimidad del propietario. Para ello, en el recibidor se ha situado un tabique pivotante motorizado que separa, cuando es necesario, el apartamento de invitados del resto del piso.
La nueva vivienda es espaciosa, amplia, de diseño, con un punto informal y con abundancia de materiales nobles. Para lograrlo, el interiorista ha eliminado estancias y pasillos y ha aplicado soluciones arquitectónicas originales. El recibidor de antaño ha pasado a ser el nuevo distribuidor, decorado con un majestuoso tríptico romano. Tras una puerta corredera se abre la cocina, combinada en rojo y blanco. Este espacio se comunica con el apartamento de invitados por una puerta situada justo detrás del tabique giratorio. Las otras dos puertas del recibidor conducen al salón comedor (con salida directa a la terraza) y a la suite, una estancia espectacular formada por un dormitorio, un baño de hotel de cinco estrellas y dos vestidores. Más lujo, imposible.






