Luminoso como un glaciar
04/09/2011
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La mesa del comedor queda situada en la nave central del apartamento, ideado como un espacio continuo y fluido. Vaporosas cortinas blancas insuflan ligereza al interior y separan distintas zonas según se requiera.
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Los elementos que forman los muebles de la cocina arrancan del mueble escalera y se introducen en el espacio central del apartamento. Para realizarlos se ha empleado tablero DM lacado en blanco y Corian blanco, material elaborado con polvo mineral y resinas. El cuarto de baño del dormitorio principal está contenido en una caja construida con tablero OSB, de virutas de madera prensada. Esta se abre en algunos puntos estratégicos y en distintas direcciones. De este modo puede comunicar con la cocina o con el espacio central de la vivienda.
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El mueble escalera que conduce a la terraza, y mide algo más de 3 metros de ancho, se ha construido con tablero DM (aglomerado de fibras de madera y resinas) lacado en blanco. Todo el suelo de la casa va revestido con poliuretano blanco
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La zona de estar informal queda definida por una tarima con cojines, también construida con tablero DM lacado en blanco.
“Imaginamos el terrado –explica Wüstemann–como la cumbre de una montaña, el lugar donde el sol brilla. Y el apartamento, como el valle donde refugiarse. Para alcanzar la cumbre, escalamos por la lengua del glaciar entre dos bloques de roca. Y al mismo tiempo es ese glaciar el que transporta la luz desde el terrado-cima hasta el apartamento-valle”.
Para ello se suprimió la escalerilla existente y un altillo que bloqueaba la entrada de luz natural y se construyó una escalera-mueble que cumple diversas funciones. Ese glaciar geometrizado, salpicado de peldaños, sirve de conexión física entre el piso y la terraza, y forma el corazón de la vivienda. Aloja una parte de la inmaculada cocina, abierta hacia el espacio central de la casa. Siguiendo el invernal símil paisajístico, el arquitecto imaginó el pavimento de la vivienda como un lago helado a los pies del glaciar, que reflejara la cálida luz de las rocas (volúmenes construidos con planchas de madera reciclada), que lo flanquean y alojan el cuarto de baño y un espacio de almacenaje.
El resultado es una atmósfera considerablemente cerrada pero fresca y luminosa. Y dado que desde la azotea se tienen inmejorables vistas, se ha convertido en una zona de la casa muy aprovechada cuando llega el buen tiempo. Para potenciar su aspecto de paisaje interior, el equipamiento de la cocina queda repartido entre la zona del glaciar y el volumen de madera, de modo que la imagen convencional de cocina se desdibuja. Otro objetivo del proyecto fue disolver la presencia de los dos muros de carga originales que dividen la vivienda en tres crujías. Una de las estrategias utilizadas es el sistema de iluminación a partir de hendiduras de luz que enfatizan el espacio perimetral procurando un horizonte y también remarcan distintos elementos de mobiliario.






