Toilet, lavatory y otros eufemismos
16/06/2013
Texto de John W. Wilkinson
Water closet (de ahí WC) ha dado al español váter, que rivaliza con baño en según qué ambientes. Los norteamericanos suelen decir bathroom, literalmente cuarto de baño, aunque estén en un restaurante o un bar.
Sólo letrina (latrine en inglés) parece salir indemne, ya que es, según la Academia, “lugar destinado en las casas para verter las inmundicias y expeler los excrementos”. Pero, claro, es otro eufemismo más.
Scatology
02/06/2013
Texto de John W. Wilkinson
Quizá por esta razón la voz scatology no se acuñó hasta finales del siglo XIX, del griego skatós (excremento) y logos (tratado). Llegó al español en forma de escatología, vocablo al que el DRAE dedica dos aceptaciones: tratado de cosas excrementicias; y conjunto de creencias y doctrinas referentes a la vida de ultratumba.
Geoffrey Chaucer (1343-1400) fue tal vez el poeta inglés más sublimemente escatológico, extremo respetado por Pasolini a la hora de realizar su versión cinematográfica de Los cuentos de Canterbury. Además de hilarante, el pedo que suelta Nicolás en la cara de su rival, Absolón, en El cuento del molinero, es inolvidable.
En El cuento del alguacil, un fraile zalamero acude al lecho de muerte de un señor, con la esperanza de recibir alguna herencia. El moribundo le dice que guarda en las nalgas un tesoro para él. Al acercarse el fraile, el otro suelta un cuesco descomunal. Carcajadas de ultratumba.
Emoji & stickers
26/05/2013
Texto de John W. Wilkinson
La proliferación sin reservas de estos pictogramas en e-mails, SMS o en otros servidores es el abono que hace que surjan como setas alrededor del mundo nuevas ofertas en este apetitoso mercado. Los stickers (pegatinas), que pretenden ser más artísticos que sus competidores, son un buen ejemplo de ello. Pero no son los primeros stickers, ni, seguramente, los últimos.
Los bumper stickers, pegatinas para parachoques de coches, tienen una larga historia, mas cuando de veras se pusieron de moda fue en la década de los 60, sobre todo en California. Llegaron a funcionar como una primitiva red social medio siglo antes de que se inventasen. ¡La gente ligaba mediante una pegatina con su teléfono pegada al parachoques! Personas con loos más diversos intereses o manías se reconocían de la misma manera. Pero también circulaba mucho humor, mala uva y fanatismo. Había mensajes religiosos y políticos para todos los gustos. Los conductores atrapados en interminables atascos se entretenía leyendo bumper stickers.




