Lo primero que hay que hacer es procurar no confundir guy [gái] con gay [gué]. Una vez lograda esta proeza, podemos seguir. Durante siglos, la palabra guy fue la versión inglesa de guía. Pero adquirió un nuevo significado a partir del 5 de noviembre de 1605, fecha en la que un tal Guy Fawkes y sus secuaces católicos intentaron sin éxito volar el Parlamento británico por los aires. Desde entonces, se conmemora cada 5 de noviembre el frustrado atentado con enormes hogueras coronadas con una harapienta efigie del pérfido Fawkes, y cualquier hombre desaliñado es llamado un guy. En EE.UU., en cambio, la voz tomó otro rumbo y su traducción al español coloquial es tipo o tío. Pero el plural guys puede también ser femenino. Los buenos y los malos del cine son good guys y bad guys, mientras que el cabeza de turco es el fall guy.