La Puesto que el español no anda cojo en cuanto a las posibles traducciones de hoax –entre ellas, trampa, engaño, bulo, montaje, broma pesada, mofa o engañifa–, se diría que le sobra este anglicismo. Pero, como otros muchos neologismos, procede de internet, y a estas alturas escasean internautas que no hayan sido víctimas de las malas artes de un hoaxer, que es el que intenta con un engaño poner en evidencia la credulidad de las personas y los medios de comunicación. Algunos han causado un impacto considerable a escala global. También ha caído en estas maliciosas trampas más de una de las mentes más preclaras en campos tan diversos como la medicina, la ciencia o la cultura. Incluso hay guerras basadas en un hoax. Nada nuevo: los hoax han existido a lo largo de la historia. Mas en estos tiempos se multiplican como los hongos. ¡Ojo!