Ya se sabe: del cerdo no se tira nada. Eso debía de creer la empresa norteamericana Hormel Foods cuando sacó en el año 1937 un horrible engrudo de “jamón” enlatado bautizado como Shoulder Pork and Ham, nombre que no tardó en contraerse en “spam”. Durante el racionamiento que padecieron los británicos a lo largo de la Segunda Guerra Mundial y la posguerra, millones de personas se vieron obligadas a alimentarse con ese nauseabundo producto cárnico. Y cuando los prósperos años sesenta parecían a punto de relegarlo al olvido, un hilarante “sketch” de los Monty Python puso la palabra –que no el producto– de moda. Cuando aparecieron en 1978 los primeros mensajes no solicitados en internet, enseguida fueron conocidos como “spam”. Y su futuro parece garantizado. Por desgracia.