Hasta hace cuatro días nada sabíamos de Sarah Palin; ahora, debe de haber muy poco que no sepamos de ella. Internet rebosa de información sobre la candidata a la vicepresidencia de EE.UU., pero si buscamos su nombre de soltera, no es que salte a la vista. Resulta que es Heath, que significa brezal o páramo, un apellido anglosajón bastante corriente. Pero no podemos decir lo mismo de los nombres que Sarah y su marido, Todd, han puesto a sus cinco hijos. El mayor, que está a punto de ser enviado a Iraq, se llama Track, que podríamos traducir como pista, rastro o huellas. La segunda es Bristol, nombre de la ciudad inglesa que vio nacer a Cary Grant. Willow, que significa sauce, es la tercera, quizá por la película homónima de Rod Howard. La siguiente es Piper, o sea, gaitera; y el pequeño, Trig, que no significa nada, como no sea el diminutivo de trigger (gatillo).