El hablante de globish hará bien en colocar este vocablo en un lugar destacado de su acervo lingüístico: no pasa día sin que aparezca en los medios de comunicación españoles. Las más de las veces, se explica entre paréntesis que un hub es un aeropuerto transoceánico o un centro de conexión de vuelos internacionales. Que se pueda decir tanto con sólo tres letras augura a esta voz una cálida aceptación popular. En inglés, “hub” es el cubo de la rueda y, por extensión, un centro o eje de actividad, interés o importancia; sobre todo, desde que en 1858 el médico y poeta Oliver Wendell Holmes escribió: “El Ayuntamiento de Boston es el ‘hub’ del sistema solar”. Quizás el caballero se equivocó, o quizá el lugar se ha desplazado, ya que, un siglo después, Salvador Dalí lo situó nada menos que en la estación de ferrocarriles de Perpiñán. Ahora anda entre aviones.