Proper names
29/04/2012
Texto de John W. Wilkinson
Si pregunta usted en Londres por la calle Beauchamps, no diga “bochamps”, sino algo parecido a “Bíchem”. Y si el profesor Cholmondeley le ha invitado a visitarlo en el Caius College de Cambridge, sepa que va en busca del profesor “Chamli” del “Quis College”.
De regreso a la capital, puede recorrer las mismas calles que Samuel Pepys, el gran diarista del XVII, pero será mejor que diga “Samuel Píps”. O podría pillar la última película de Ralf Fiennes, que por supuesto se pronuncia “fáins”.
Es posible que encuentre en la prensa alguna referencia al economista Keynes. Pues nada, olvídese de cómo acostumbraba pronunciarlo y diga en voz alta con mucha seguridad: “Kéins”.
El asunto se complica aún más si cabe cuando uno se acerca a Escocia. Si ahora los Auchinlecks se hacen llamar “orquinlecs”, antaño insistían en que los conocieran como “Affleck”. En cuanto al clan de los Colquohoun, ya lo ha adivinado, ¿verdad? Se dice “kajun”, claro. Etcétera.
Skip
22/04/2012
Texto de John W. Wilkinson
Pasarían aún un par de siglos más antes de que la gente empezara a emplear skip en el sentido de “saltarse”. Las prisas que conllevan la vida moderna invitaban a skip breakfast or lunch (saltarse el desayuno o el almuerzo), por no hablar de skip school (hacer novillos). Y, claro, casi todo el mundo tiende en ocasiones a skip from one thing to another (saltar de un tema a otro), de modo que al inicio de la era de internet, a skip le fue como anillo al dedo eso de saltar sin parar de una página a otra. Es más, cuando uno se harta de los anuncios que amenazan con apoderarse de toda la pantalla, a veces tiene la suerte de que le brinden la posibilidad de skip this ad, y es ahí donde se tiene que hacer clic si quiere que desaparezca. Ahora bien, si el hartazgo es considerable, sólo hay que decir skip it! (¡olvídalo!) y skip town (desaparecer) en el primer tren que pase.
Cannabis & cía.
15/04/2012
Texto de John W. Wilkinson
Se llame como se llame, el pueblo tarraconense de Rasquera proyecta una plantación de este cáñamo. Al parecer, para salir de la crisis cualquier iniciativa vale. Como en el Londres de 1961, a sólo un año del primer álbum de The Beatles y todos los cambios que iban a transformar el mundo, queda claro que todavía no hay consenso respecto de esta hierba que tantos nombres ostenta. ¿Será por culpa de los diccionarios?





