Joyero de autor
17/02/2013
Texto de Begoña Corzo
El joyero cuesta unos 19.000 euros, un precio al alcance de clientes tan dispares como Margaret Thatcher, Brad Pitt, Michael Jordan, Miguel Indurain, Sergi Bruguera y jeques y millonarios rusos. En el dorso del espejo de los cuatros primeros ejemplares se ha grabado la frase: “Déjame conservar esta apariencia hasta que me vuelva real”, de la baronesa dadaísta Elsa Freytag-Loringhoven–, un deseo que suscribirían los privilegiados que poseen piezas de este diseñador.
Sofá anfibio
10/02/2013
Texto de Begoña Corzo
“El sillón Sapo proclama la mal designada fealdad de las figuras no convencionales y es partidario de una nueva interpretación de tan arcaicos conceptos y creencias, siendo fiel a sí mismo aun siendo besado por una princesa”, explica Riera. Estas piezas declaradamente kitsch se fabrican por encargo con impresión 3D de piezas de poliuretano de alta densidad, y cada una se monta, se lija y se pinta a mano en negro mate, un proceso que tarda unas 11 semanas. Los precios oscilan entre los 42.000 y los 80.000 euros.
Investigar, fotografiar, compartir
10/02/2013
Texto de Àlex Barnet
“Me gustaría funcionar como el Discovery Channel, aunque yo sea un equipo pequeño”, bromea Semenov a Magazine. Es su respuesta a la pregunta sobre su actividad divulgativa, que pasa por la publicación en sus blogs y sitios, y está despertando el interés de publicaciones de todo tipo. Salvando distancias, su trabajo tiene puntos de contacto con la línea divulgativa que sobre la vida animal siguen en los últimos tiempos en internet instituciones como la London Zoological Society o el Smithsonian. Y coincide con la reciente afirmación de la revista Science de que buena parte del futuro de la comunicación científica pasa por la red.
Semenov envía fotos, aporta comentarios y es un interlocutor amable y eficaz para cualquiera que se interese por su trabajo y sus criaturas. Lleva más de cuatro años trabajando en la estación biológica que Rusia mantiene en el mar Blanco, pero también ha hecho inmersiones científicas en otros puntos, como el mar Rojo.
De estas acciones han salido docenas de fotos en las que el valor estético se suma al estudio de la vida de ejemplares fascinantes. Es el caso del gigantesco Enteroctopus dofleini, que captó en el mar del Japón, considerado el invertebrado más inteligente que se conoce. También destacan sus imágenes de medusas, con formas florales y tamaños enormes: algunas tienen un cuerpo de tres metros de diámetro y tentáculos que pasan de los treinta.
Según Semenov: “Todo el mundo sabe muchas cosas sobre los leones o los tigres, pero muy poco sobre los animales submarinos. Me gusta documentar cómo viven y compartir con los demás, expertos o no, estos conocimientos. Es la manera de conseguir que la ciencia avance y que crezca el interés por ellos”.
Más información
http://clione.ru
www.flickr.com/photos/a_semenov
http://www.behance.net/mumrik








