Diseño en forma
02/10/2011
Dispone de un sistema de transmisión epicicloidal con cuatro engranajes con dientes diferenciados: al multiplicar las rotaciones del volante (cuatro, aproximadamente, por cada rotación del pedal), se incrementa el grado de resistencia. El sillín se puede ajustar en diferentes posiciones, y el manillar de carbono, uno de los elementos formales y técnicos que caracterizan Ciclotte, se adapta anatómicamente para mantener constante el esfuerzo de los antebrazos. La distancia reducida de los pedales garantiza la correcta biomecánica de los movimientos rotatorios de las articulaciones de la pierna. El precio de semejante ingenio (8.400 €) está en consonancia con sus prestaciones.
De venta en PortobelloStreet.es o en el 913-513-928.
Jugones sociales
03/07/2011
Son estadísticas relevantes porque se trata de unos juegos sencillos y que están lejos, en gráficos y jugabilidad, de la oferta habitual de las consolas. Son gratuitos, generan negocio a través de la publicidad y el marketing que incluyen y crecen gracias a planteamientos ingeniosos y al entorno social en el que viven.
En FarmVille, por ejemplo, hay que llevar una granja, cuidando animales y plantando vegetales. Si uno es trabajador y tiene buena relación con los vecinos de la red –hay que visitarles, dar y recibir ayuda, ofrecer y aceptar regalos, etcétera–, las cosas van bien y es más fácil tener ganancias. Dicho así parece fácil, pero los propios usuarios del juego han editado numerosos tutoriales con pistas y trucos.
FarmVille acaba de abrir su extensión para Inglaterra, y ya se ha anunciado el desembarco en Facebook del conocido simulador social Los Sims. Fuera de esa red, Microsoft ha incluido juegos en su Live Messenger 2011, y el sitio on line Moshi Monsters, donde los niños con autorización de los padres se relacionan y adoptan a pequeños monstruos, tiene 50 millones de usuarios ya.
Novedades
Mejore su privacidad digital
29/05/2011
El valor comercial de los datos sobre la actividad de los usuarios que recogen buscadores como Google y la polémica en torno a la información que acumulan redes sociales y teléfonos inteligentes son razones suficientes para repasar algunos consejos prácticos para mejorar la privacidad on line y afrontar el debate social que exige.
Seguridad elemental.
No facilite sus datos reales on line si no es imprescindible y está seguro de que trata con un sitio fiable. Reserve el e-mail principal para los contactos seguros y eche mano de un e-mail secundario para el resto. Active el firewall del ordenador contra accesos indeseados desde internet. Y si tiene wi-fi en casa, póngale contraseña.
Navegador privado y fiable.
Utilice el modo privado del navegador o borre manualmente su rastro si otros usuarios usan su ordenador, y no almacene contraseñas de forma automática. El modo https del navegador hace más fiable la conexión con muchos sitios web.
Cookies y do not track.
Elimine periódicamente las cookies que se instalan en el ordenador al navegar. Firefox 4 es el primer navegador con función Do Not Track, que impide a las empresas publicitarias seguir la actividad en la red. Use programas antyspyware –hay muchos gratuitos– para limpiar el equipo de posibles agentes espías.
Redes sociales.
Ajuste su perfil en las redes sociales a los datos y los niveles recomendables y limite el acceso a ellos a personas conocidas. Sitios como profilewatch.org analizan el grado de privacidad de la cuenta en Facebook, mientras que reclaimprivacy.org/ y reppler.com aportan herramientas para controlar la imagen. Last Night Never Happened (“anoche nunca pasó”; arriba, el icono) es una aplicación que permite borrar fotos y mensajes publicados en Facebook y Twitter y que se desea eliminar (http://lastnightapp.com/).
El iPhone de Apple, los smartphones con sistema operativo Android y los GPS de Tomtom son polémicos. Los dos primeros, por acumular coordenadas y horarios de los movimientos de los usuarios. El tercero, porque en Holanda se ha vinculado la instalación de radares policiales a datos procedentes de los aparatos instalados en coches.
Es razonable que quien lo desee pueda desactivar en su aparato estas funciones que las empresas no recaben y difundan datos privados sin aprobación explícita de los usuarios.
Equilibrio.
Buena parte de los servicios del futuro –ofertas personalizadas, anuncios en función de la localización, intercambio inmediato de información– precisarán datos de los usuarios. Este argumento, con todo, debería convivir con el derecho a elegir el grado de anonimato. La privacidad total en la red no existe, pero descuidarla puede ser fatal.
Geolocalización.







