Los iconos que toda niña entre 4 y 10 años posee suelen tener características similares. Son rosas, sonrientes, comunes en el grupo de amigas y se los ama tanto, tanto, que acaban acaparándolo todo: mobiliario, juguetes, mochilas, camisetas, calcetines, braguitas, bañadores, despertadores, toallas y vasos. Tanto es así, que al final, las mamás acostumbran a cansarse de tamaña expansión y acaban odiando –con perdón de las niñas– el icono en cuestión. Por suerte, ahora hay lugares donde dar cabida a esta rabieta adulta. ¿Que no puede más con el universo Barbie y sus piscinitas? Pues es posible acudir a una web como
www.monster-baby.com y adquirir una camiseta infantil donde rece I hate Barbie para colocársela al niño de la casa. Si, en cambio, la animadversión va directa a la gatita Hello Kitty, dibujada por Ikuko Shimizu en los 70 y ahora reavivada y omnipresente en todo el mundo, se recomienda un paseo por
www.kittyhell.com –el infierno de Hello Kitty– donde contemplar los gadgets más raros y horrorosos donde se ha estampado la popular gatita. Por ejemplo, un medidor de grasa corporal portátil o un artefacto para hacer huevos hervidos con la forma de su cabeza. Eso sí, paciencia: las gatas suelen tener siete vidas.