La contradicción aparente entre conciencia ecológica y competitividad comercial se puede salvar a base de diseño y creatividad. Lo está demostrando una serie de firmas industriales que lanzan al exigente mercado global productos de consumo cotidiano reciclables, fabricados con poco gasto de energía y que ofrecen soluciones imaginativas a la eliminación de residuos. Es el caso de los cubiertos Din-Ink (
www.zo-loft.com/), que se adaptan a un bolígrafo como si fueran un tapón. Hechos de fibras y almidón, reutilizables y 100% biodegradables, se ofrecen como opción para reducir el uso exorbitante de cubertería plástica en el mundo. Como vajilla, se puede usar la biodegradable de VerTerra (
http://www.verterra.com), que las fabrica con hojas de palma caídas, vaporizadas, calentadas y prensadas. Y si se opta por la socorrida pizza a domicilio, lo ideal sería que llegara empaquetada en una Caja Verde de Ecoincorporated (
www.greenboxny.com/ecoincorporated.com/Home.html), que las troquela para que la tapa se pueda convertir en cuatro platos y la base en otra caja, más pequeña, para guardar en la nevera las sobras. Fuera del ámbito alimentario, algunas tiendas empiezan a sustituir las perchas de alambre y plástico por otras hechas con papel reciclado, tintas vegetales y adhesivos ecológicos. Las firma GreenHeart Global (
www.greenheartglobal.com/index.php), y son igualmente aptas para el guardarropa personal. Y ahora que se acercan las fiestas navideñas será el momento de usar las tarjetas de felicitación de Botanical PaperWorks (
www.botanicalpaperworks.com). Hechas de materiales biodegradables y con semillas incrustadas, se pueden enterrar en una maceta y esperar a que germinen; mucho mejor que dejarlas en cajones acumulando polvo durante años. Soluciones en sintonía con las agendas de la conferencia de la ONU sobre el cambio climático que se llevará a cabo en Copenhague en diciembre.