Superada la clásica cesta de Navidad de obsequio a los empleados, las empresas de Silicon Valley hacen gala de novedosas formas de celebrar el espíritu de estas fiestas en sus propias sedes. Los fundadores de Yahoo! regalan a sus trabajadores un cheque de cien dólares para que lo gasten en la iniciativa solidaria que deseen. A raíz de la catástrofe del Katrina, fueron los propios empleados quienes pidieron a los cofundadores Yang y Filo cambiar los regalos corporativos que recibían en estas fechas por donaciones para los afectados. Este tipo de regalo navideño con corazón se extiende a otras firmas tecnológicas. Las contribuciones on line a sitios como Globalgiving o DonorsChoose conviven con fórmulas que recuperan viejas tradiciones. Diversas empresas facilitan tiempo libre a sus empleados para que se involucren en tareas locales, como llevar a niños desfavorecidos a patinar o a hacer dulces navideños. En los abetos que decoran las oficinas de Adobe, sus responsables colocan junto a los adornos pequeños carteles con palabras como libro, muñeca, juego... Cada empleado elige el regalo que más le gusta, que luego su empresa entregará en su nombre a algún niño que espera ilusionado la visita de Papá Noel. La infancia y la adolescencia son los grupos preferidos por los cibermillonarios para hacer llegar sus numerosas iniciativas solidarias en estas fechas.