12/05/2013
Empresas con historia
Geox. Zapatos de laboratorio
Texto de Aurora Segura
Moda y tecnología son los dos términos que guían en la actualidad los pasos de Geox. La firma italiana, reconocida por el desarrollo de calzado y prendas de vestir transpirables e impermeables, tiene en su laboratorio uno de los departamentos más importantes. De ahí han surgido las numerosas patentes que acredita

El Walkmeter, que comprueba la resistencia del zapato. Debajo, el Bennewart, un aparato que dobla las suelas 30.000 veces, un probador de cremalleras y otro de la absorción de humedad de las suelas
Lo habitual cuando se entra en la sede de una empresa de calzado es ver departamentos de diseño, mesas de patronaje y corte, máquinas de coser, almacenes de pieles... En Geox, además, tienen un laboratorio. En él, quince ingenieros y otros especialistas, vestidos con batas blancas, conviven con máquinas y aparatos que les ayudan en sus investigaciones.
Con el Walkmeter comprueban la resistencia de un zapato, ya que reproduce los movimientos de un hombre de 110 kilos de peso al caminar a lo largo de unos 200 kilómetros sobre una superficie pedregosa, y la impermeabilidad, pues sobre las piedras hay una capa de agua. Unos sensores metálicos en el interior del zapato detienen las pruebas si detectan humedad. En otra de las estancias se hacen los test de transpiración. Sometida a unas condiciones de temperatura y humedad constantes, tiene que estar herméticamente cerrada y sólo se puede acceder a ella con la correspondiente tarjeta de identificación.
Un pie artificial se calienta a distintas temperaturas en cada zona, tal y como ocurre normalmente con el humano (por ejemplo, la de los dedos es más alta que la del talón). Se hace entrar en el interior del zapato agua que se convierte en vapor y es absorbida por sus materiales. Pesando el zapato antes y después del proceso se conoce la capacidad de transpiración de la pieza.
El Bennewart dobla 30.000 veces una suela a la que se practican cortes (mayores que los agujeros que tienen habitualmente las suelas de los zapatos de Geox) que no deberán abrirse más de 2 mm al finalizar el proceso. En definitiva, investigan, desarrollan, comprueban y acaban patentando las innovaciones tecnológicas que han dado fama mundial a la marca.
Conservan en lugar destacado a la entrada al laboratorio en la sede central de Geox en Montebelluna (Italia) unas deportivas usadas y con una vieja navaja suiza apuntando al exterior de una suela agujereada en el centro. Se sorprenderá quien no conozca la historia de la casa al ver semejante objeto, bien protegido e iluminado, en una vitrina. Con esas viejas zapatillas se encontraba Mario Moretti Polegato a principios de los 90 haciendo deporte en Nevada (Estados Unidos) durante un viaje de negocios cuando se le ocurrió practicar un agujero en la suela con una navaja para hacer más soportable el calor que sentía en los pies.
La solución dio resultado e inspiró al propietario y alma de la firma a desarrollar un calzado deportivo con agujeros para refrescar el pie. Polegato dejó en manos de su hermano Giancarlo el negocio familiar de vinos en el que trabajaba hasta el momento y se centró en una pequeña empresa de calzado de la que también eran propietarios para reconvertirla en una industria donde elaborar calzado partiendo de la idea de mejorar la confortabilidad.
Con el Walkmeter comprueban la resistencia de un zapato, ya que reproduce los movimientos de un hombre de 110 kilos de peso al caminar a lo largo de unos 200 kilómetros sobre una superficie pedregosa, y la impermeabilidad, pues sobre las piedras hay una capa de agua. Unos sensores metálicos en el interior del zapato detienen las pruebas si detectan humedad. En otra de las estancias se hacen los test de transpiración. Sometida a unas condiciones de temperatura y humedad constantes, tiene que estar herméticamente cerrada y sólo se puede acceder a ella con la correspondiente tarjeta de identificación.
Un pie artificial se calienta a distintas temperaturas en cada zona, tal y como ocurre normalmente con el humano (por ejemplo, la de los dedos es más alta que la del talón). Se hace entrar en el interior del zapato agua que se convierte en vapor y es absorbida por sus materiales. Pesando el zapato antes y después del proceso se conoce la capacidad de transpiración de la pieza.
El Bennewart dobla 30.000 veces una suela a la que se practican cortes (mayores que los agujeros que tienen habitualmente las suelas de los zapatos de Geox) que no deberán abrirse más de 2 mm al finalizar el proceso. En definitiva, investigan, desarrollan, comprueban y acaban patentando las innovaciones tecnológicas que han dado fama mundial a la marca.
Conservan en lugar destacado a la entrada al laboratorio en la sede central de Geox en Montebelluna (Italia) unas deportivas usadas y con una vieja navaja suiza apuntando al exterior de una suela agujereada en el centro. Se sorprenderá quien no conozca la historia de la casa al ver semejante objeto, bien protegido e iluminado, en una vitrina. Con esas viejas zapatillas se encontraba Mario Moretti Polegato a principios de los 90 haciendo deporte en Nevada (Estados Unidos) durante un viaje de negocios cuando se le ocurrió practicar un agujero en la suela con una navaja para hacer más soportable el calor que sentía en los pies.
La solución dio resultado e inspiró al propietario y alma de la firma a desarrollar un calzado deportivo con agujeros para refrescar el pie. Polegato dejó en manos de su hermano Giancarlo el negocio familiar de vinos en el que trabajaba hasta el momento y se centró en una pequeña empresa de calzado de la que también eran propietarios para reconvertirla en una industria donde elaborar calzado partiendo de la idea de mejorar la confortabilidad.

Mario Moretti Polegato, fundador y propietario de Geox
Para hacer el “zapato que respira” (un acertado y muy literal eslogan publicitario que ha dado la vuelta al mundo), recurrieron a una membrana ya existente en el mercado cuyos poros tienen un diámetro 700 veces mayor que el de la molécula de vapor y 20.000 más pequeño que la de agua en su estado líquido. Así, aunque la suela esté agujereada, la membrana impide la penetración del agua al tiempo que facilita la salida del sudor, lo que convierte el calzado en transpirable e impermeable.
A partir de ese principio se ha ido desarrollando una amplia gama de artículos –ahora también incluye prendas de vestir– que representan todo un estilo de vida. Aunque, como explica Mario Moretti Polegato, no quieren quedarse ahí. “Somos la única marca que ofrece tecnología y moda en un mismo producto, sobre todo para acercarnos al mercado femenino, que ahora alcanza un 65% de nuestros clientes”, razona. Para ello van ampliando el equipo de diseño y colaborando con creadores reconocidos, como Patrick Cox, que les hace cada temporada una colección cápsula (una serie limitada de modelos).
Pero el de Montebelluna, una población situada a unos 30 kilómetros de Venecia, no es el único laboratorio de Geox. Como proveedores, y patrocinadores, del equipo de fórmula 1 de Red Bull han realizado el calzado que utilizan sus pilotos estrella, el actual campeón del mundo Sebastian Vettel y Mark Webber, durante las carreras.
“La fórmula 1 es un laboratorio extraordinario –afirma Polegato– donde, cada temporada, los equipos prueban en unas condiciones extremas las nuevas tecnologías, que posteriormente se aplicarán a la vida cotidiana”. Es lo que ha ocurrido con una nueva línea de deportivas denominada Xense, con altas prestaciones tecnológicas y de confortabilidad, similares a los modelos creados para los pilotos.
En total, Geox tiene registradas unas 60 patentes. La primera fue, por supuesto, la plantilla que contiene la suela agujereada, la membrana y un protector soldados para asegurar la estanqueidad del zapato. Recientemente lanzaron una línea denominada Amphibiox de zapatos de piel de apariencia convencional pero que son totalmente impermeables, tanto la suela como el resto de la pieza, lo que garantiza un microclima ideal para el pie en condiciones adversas. En ropa, aplican el Performing Concept, una técnica pionera para hacer prendas transpirables e impermeables. Y entre las últimas patentes, Blugeox, una línea de vaqueros realizados en un tejido técnico desarrollado junto con una empresa turca.
A partir de ese principio se ha ido desarrollando una amplia gama de artículos –ahora también incluye prendas de vestir– que representan todo un estilo de vida. Aunque, como explica Mario Moretti Polegato, no quieren quedarse ahí. “Somos la única marca que ofrece tecnología y moda en un mismo producto, sobre todo para acercarnos al mercado femenino, que ahora alcanza un 65% de nuestros clientes”, razona. Para ello van ampliando el equipo de diseño y colaborando con creadores reconocidos, como Patrick Cox, que les hace cada temporada una colección cápsula (una serie limitada de modelos).
Pero el de Montebelluna, una población situada a unos 30 kilómetros de Venecia, no es el único laboratorio de Geox. Como proveedores, y patrocinadores, del equipo de fórmula 1 de Red Bull han realizado el calzado que utilizan sus pilotos estrella, el actual campeón del mundo Sebastian Vettel y Mark Webber, durante las carreras.
“La fórmula 1 es un laboratorio extraordinario –afirma Polegato– donde, cada temporada, los equipos prueban en unas condiciones extremas las nuevas tecnologías, que posteriormente se aplicarán a la vida cotidiana”. Es lo que ha ocurrido con una nueva línea de deportivas denominada Xense, con altas prestaciones tecnológicas y de confortabilidad, similares a los modelos creados para los pilotos.
En total, Geox tiene registradas unas 60 patentes. La primera fue, por supuesto, la plantilla que contiene la suela agujereada, la membrana y un protector soldados para asegurar la estanqueidad del zapato. Recientemente lanzaron una línea denominada Amphibiox de zapatos de piel de apariencia convencional pero que son totalmente impermeables, tanto la suela como el resto de la pieza, lo que garantiza un microclima ideal para el pie en condiciones adversas. En ropa, aplican el Performing Concept, una técnica pionera para hacer prendas transpirables e impermeables. Y entre las últimas patentes, Blugeox, una línea de vaqueros realizados en un tejido técnico desarrollado junto con una empresa turca.

La Xense se caracteriza por los orificios de 7 mm, por la membrana full-size que aumenta las propiedades termorreguladoras del zapato y por una capa de poliéster que evita la penetración de objetos puntiagudos sin reducir la salida del exceso de calor. Se hacen en piel o ante combinados con un tejido de malla denominado mesh y sólo pesan 225 gramos
La fórmula de los campeones
Xense es la última incorporación al calzado tecnológico de Geox. Fue creado a partir de las deportivas diseñadas para los pilotos de fórmula 1 de Red Bull, Sebastian Vettel y Mark Weber, equipo que patrocina. Se distingue por una suela de caucho resistente a la abrasión con unos orificios mucho más grandes de lo habitual. En una versión más urbana, derivó en los zapatos del equipo de técnicos e ingenieros de la escudería y finalmente se ha aplicado a una línea comercial de extrema ligereza y comodidad, que asegura las prestaciones de transpirabilidad e impermeabilidad. Mark Weber, uno de los pilotos que aspiran a ganar el campeonato, explica: “Cuando no estás completamente cómodo en el interior del coche, te cuesta más concentrarte en la conducción”. Llevar un calzado que mantenga el pie seco es importante, porque en el interior de los vehículos la temperatura es muy alta. Además, comentaba el australiano en las previas al inicio del campeonato, “necesitamos un calzado muy resistente y con una suela ligera que no nos reste sensibilidad para controlar bien la presión sobre los pedales”
Xense es la última incorporación al calzado tecnológico de Geox. Fue creado a partir de las deportivas diseñadas para los pilotos de fórmula 1 de Red Bull, Sebastian Vettel y Mark Weber, equipo que patrocina. Se distingue por una suela de caucho resistente a la abrasión con unos orificios mucho más grandes de lo habitual. En una versión más urbana, derivó en los zapatos del equipo de técnicos e ingenieros de la escudería y finalmente se ha aplicado a una línea comercial de extrema ligereza y comodidad, que asegura las prestaciones de transpirabilidad e impermeabilidad. Mark Weber, uno de los pilotos que aspiran a ganar el campeonato, explica: “Cuando no estás completamente cómodo en el interior del coche, te cuesta más concentrarte en la conducción”. Llevar un calzado que mantenga el pie seco es importante, porque en el interior de los vehículos la temperatura es muy alta. Además, comentaba el australiano en las previas al inicio del campeonato, “necesitamos un calzado muy resistente y con una suela ligera que no nos reste sensibilidad para controlar bien la presión sobre los pedales”
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