13/02/2011
Steve Jobs
Texto de Ismael Nafría
Visionario, mago, revolucionario, genio, innovador, icono, líder, gran vendedor, carismático, showman... La lista de calificativos con los que se ha intentado definir a Steve Jobs, cofundador y consejero delegado de Apple, es interminable, como corresponde a una persona que ha logrado lo impensable: transformar varias industrias a lo largo de las últimas décadas. Ahora, vuelve a estar de baja por motivos de salud. La bien engrasada maquinaria de Apple sigue funcionando, pero una cierta inquietud por el futuro de la compañía es inevitable

Jobs (a la izquierda) con John Sculley (centro) y Steve Wozniak durante una presentación en abril de 1984
Apple ha logrado enamorar a los usuarios. Que exista una gran demanda por algo que los consumidores ni siquiera sospechaban que podían querer o necesitar empieza a ser rutina en esta empresa. El último éxito es el iPad, lanzado hace sólo un año al mercado y del que en el 2010 se vendieron casi 15 millones de unidades. Según la consultora IDC, eso se traduce en una cuota de mercado algo superior al 85% en el nuevo sector de las tabletas.
Las personas que conocen bien a Steve Jobs destacan la obsesión que siente por los productos de Apple. Todo el protagonismo debe ser para ellos, no para su persona u otros profesionales del equipo. De hecho, Jobs es muy celoso de su intimidad. Por expreso deseo suyo, en la web de Apple la información biográfica que se ofrece sobre él es realmente muy escasa. Y lo mismo sucede con los datos biográficos de los principales directivos de la compañía.
Jobs sólo acepta ser protagonista cuando ese protagonismo beneficia directamente a los productos de Apple. Así, ha convertido sus escasas apariciones públicas en momentos estelares que son seguidos con fervor por miles de fans de la empresa y con enorme atención por analistas y periodistas de todo el mundo. Esas presentaciones, dos o tres al año como mucho, están preparadas hasta el mínimo detalle: desde el atuendo de Jobs –son ya legendarios sus tejanos azules Levi’s 501, su jersey negro de cuello alto St. Croix y sus zapatillas New Balance– hasta cada una de las palabras y las imágenes que se muestran en la presentación.
Una anécdota protagonizada por el consejero delegado de Nike, Mark Parker, ilustra perfectamente la obsesión de Jobs por centrarse sólo en unos pocos productos y conseguir que sean perfectos. El principal ejecutivo de Nike participó en mayo del año pasado en la conferencia Innovation Uncensored, organizada por la revista Fast Company, y relató una conversación telefónica con Steve Jobs en la que Parker le pidió si tenía algún consejo que darle.
Después de alabar los productos y la actividad de Nike en general, Jobs hizo una pequeña pausa y le dijo: “Bueno, sí tengo un consejo que darte. En Nike hacéis algunos de los mejores productos del mundo, productos increíbles y bellos, pero también hacéis mucha mierda. Abandona la mierda y céntrate en lo bueno”. Parker añadió que, después de esas palabras, esperaba escuchar una pequeña risa cómplice, pero no fue así: “Hubo una pausa, pero nada de risas al final”. Parker agradeció el consejo y, de hecho, reconoció que era uno de los problemas que tenía su compañía, y se pusieron manos a la obra para solucionarlo.
Lógicamente, no todo son alabanzas hacia la figura de Steve Jobs y el quehacer de Apple. Uno de los principales motivos de discusión es la política que sigue la compañía a la hora de decidir qué aplicaciones –y en qué condiciones– pueden aparecer en la App Store. Apple ha creado un mundo cerrado –en oposición a la apertura propia de la web– en el que las reglas las dicta únicamente la empresa. También ha sido muy criticada por distintos sectores la decisión de Apple de no permitir en sus móviles y tabletas el uso de la tecnología multimedia Flash, ampliamente utilizada en miles de sitios web para mostrar gráficos y vídeos.
Steve Jobs no es amigo de las entrevistas. Las pocas que ha concedido han adquirido un enorme valor para aquellos que quieran entender mejor al personaje y su obra. La periodista Betsy Morris, de la revista Fortune, publicó en marzo del 2008 una entrevista a Steve Jobs que podría figurar entre los materiales que estudiar de manera obligatoria en cualquier escuela de negocios. Morris habló con él durante el mes de febrero de ese año en Kona, Hawái, donde el ejecutivo de Apple pasaba unas vacaciones con su familia.
Las personas que conocen bien a Steve Jobs destacan la obsesión que siente por los productos de Apple. Todo el protagonismo debe ser para ellos, no para su persona u otros profesionales del equipo. De hecho, Jobs es muy celoso de su intimidad. Por expreso deseo suyo, en la web de Apple la información biográfica que se ofrece sobre él es realmente muy escasa. Y lo mismo sucede con los datos biográficos de los principales directivos de la compañía.
Jobs sólo acepta ser protagonista cuando ese protagonismo beneficia directamente a los productos de Apple. Así, ha convertido sus escasas apariciones públicas en momentos estelares que son seguidos con fervor por miles de fans de la empresa y con enorme atención por analistas y periodistas de todo el mundo. Esas presentaciones, dos o tres al año como mucho, están preparadas hasta el mínimo detalle: desde el atuendo de Jobs –son ya legendarios sus tejanos azules Levi’s 501, su jersey negro de cuello alto St. Croix y sus zapatillas New Balance– hasta cada una de las palabras y las imágenes que se muestran en la presentación.
Una anécdota protagonizada por el consejero delegado de Nike, Mark Parker, ilustra perfectamente la obsesión de Jobs por centrarse sólo en unos pocos productos y conseguir que sean perfectos. El principal ejecutivo de Nike participó en mayo del año pasado en la conferencia Innovation Uncensored, organizada por la revista Fast Company, y relató una conversación telefónica con Steve Jobs en la que Parker le pidió si tenía algún consejo que darle.
Después de alabar los productos y la actividad de Nike en general, Jobs hizo una pequeña pausa y le dijo: “Bueno, sí tengo un consejo que darte. En Nike hacéis algunos de los mejores productos del mundo, productos increíbles y bellos, pero también hacéis mucha mierda. Abandona la mierda y céntrate en lo bueno”. Parker añadió que, después de esas palabras, esperaba escuchar una pequeña risa cómplice, pero no fue así: “Hubo una pausa, pero nada de risas al final”. Parker agradeció el consejo y, de hecho, reconoció que era uno de los problemas que tenía su compañía, y se pusieron manos a la obra para solucionarlo.
Lógicamente, no todo son alabanzas hacia la figura de Steve Jobs y el quehacer de Apple. Uno de los principales motivos de discusión es la política que sigue la compañía a la hora de decidir qué aplicaciones –y en qué condiciones– pueden aparecer en la App Store. Apple ha creado un mundo cerrado –en oposición a la apertura propia de la web– en el que las reglas las dicta únicamente la empresa. También ha sido muy criticada por distintos sectores la decisión de Apple de no permitir en sus móviles y tabletas el uso de la tecnología multimedia Flash, ampliamente utilizada en miles de sitios web para mostrar gráficos y vídeos.
Steve Jobs no es amigo de las entrevistas. Las pocas que ha concedido han adquirido un enorme valor para aquellos que quieran entender mejor al personaje y su obra. La periodista Betsy Morris, de la revista Fortune, publicó en marzo del 2008 una entrevista a Steve Jobs que podría figurar entre los materiales que estudiar de manera obligatoria en cualquier escuela de negocios. Morris habló con él durante el mes de febrero de ese año en Kona, Hawái, donde el ejecutivo de Apple pasaba unas vacaciones con su familia.
de: Nefertiti | 03/10/2011
"No todo es tan bonito": lo que dices, no es cierto, porque si lo fuera ¿por qué demonios duran tantísimo los productos de Apple?. Tengo que decirte que tengo un iPod desde hace 6 años y no me ha dado ningún problema, es más, la batería está impoluta, perfecta, sigue durando muchísimo tiempo, y tengo un MacBook Pro desde hace dos años, sin ningún problema en NADA, ni batería (ya que sigo los consejos de cargarla sólo a la mitad cada seis meses y descargarla, no sé si lo sabías) ni ningún tipo de programa. Queda dicho.
de: Joan | 13/02/2011
Qué decepción de reportaje para una portada de una publicación como el Magazine. Un corta y pega de revistas como Forbes... Ya sabemos que Jobes no suele conceder entrevistas, pero por lo menos podrían haber recabado la opinión de algún experto, del representante de Apple en España, algo..!!!. Cada vez se alejan más del periodismo de calidad que solía realizar La Vanguardia.
de: Lector | 12/02/2011
A este señor todos esos calificativos se le quedan cortos. Es el corazón de Apple y, aunque pase a mejor vida, su paso por este mundo habrá supuesto el hacer el trabajo con ordenador mucho mejor para una extensa mayoría. Espero que se recupere pronto y le gane la guerra al cáncer.
de: Silveri Garrell | 12/02/2011
Felicidades a Steve Jobs. Ha tenido mucha suerte en sus negocios, aunque en su salud no tanto. Le deseo que pueda recuperarse físicamente y que pronto pueda estar en los escenarios luciendo su simpática figura alargada y sus productos electrónicos insuperables.
de: No todo es tan bonito | 12/02/2011
Este señor es un genio, sin duda, pero también un canalla, pues sus buenos y caros productos los produce con una durabilidad predeterminada para que dejen de funcionar en un tiempo determinado y tengas que comprar un componente carísimo o cambiar el aparato en X años. Es lo que hacen todos los fabricantes con las baterías, ellos lo extienden a tarjetas gráficas, disco duro, etc. etc. Cuando se solucione esto, será genial, y viviremos en un mundo mejor, pues el coste medioambiental de estas prácticas también es fatal.
de: Ramon Rojas | 12/02/2011
Interessantíssim article. He disfrutat molt amb lo concernent al discurs a l'Universitat d'Staford l'any 2005. Bravo!
de: Francesc | 12/02/2011
Me gustaría hacer un par de puntualizaciones: que la primera revolución de Apple fue el Apple I y Apple II no el MacIntosh, el MacIntosh (o mejor el LISA) podría considerarse la segunda. Y el fundador de Pixar no fue Steve Jobs, fue George Lucas, a quien Steve Jobs compró la compañía.
de: Jose Luis Ruiz Martin | 12/02/2011
Estamos ante un GURU transformador del Ser Humano. Disfrutemos de su éxito y aprendamos de su Filosofía. Gracias por todo.








