Europa experimentó un periodo inusualmente cálido entre los años 800 y 1300, y un equipo internacional de investigadores ha descubierto el porqué. Según publica la revista Science, en esa época la oscilación del Atlántico Norte –que controla la fuerza y la dirección de los vientos y las tormentas– estaba en fase “fuerte”, lo que provocó temperaturas cálidas y menos lluvias. Los científicos han estudiado patrones de clima en los anillos de los troncos de árboles en Marruecos y estalagmitas en Escocia. Los resultados también servirán para predecir los efectos del fenómeno en el futuro.