Los últimos estudios sobre el origen y la formación del Gran Cañón del Colorado, en Estados Unidos, han retrocedido hasta los 17 millones de años, después de aplicar mejores técnicas de datación, basadas en el uranio, a este accidente geográfico. La historia del cañón ha sido objeto de debate durante más de un siglo, en parte porque los métodos comunes de datación geológica no llegaban más allá del millón de años. Además se ha descubierto, según publica la revista Science, que la parte oeste del cañón es más antigua y tardó más tiempo en formarse.