La enorme velocidad de cálculo con la que trabajan los superordenadores es crucial para el desarrollo de miles de experimentos científicos, por eso los ingenieros trabajan para aumentar la rapidez de las máquinas. Hace apenas unos días, el superordenador Roadrunner –correcaminos–, del Los Alamos National Laboratory, logró un nuevo hito tecnológico al superar la cifra de mil billones de operaciones matemáticas por segundo. Esta exorbitante cantidad (un uno seguido de 15 ceros) recibe el nombre de petaflop.