El origen de los anfibios, confuso por falta de fósiles que expliquen su evolución, comienza a estar más claro. Los restos de un animal que vivió hace 250 millones de años en lo que hoy es Texas parecen demostrar que las ranas y las salamandras descienden de los temnospóndilos, un grupo de anfibios extinto. Investigadores de la Universidad de Calgary, en Canadá, muestran en la revista Nature que el cráneo, la columna y los dientes de este animal comparten rasgos de la rana y la salamandra.